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Elena Gómez Zazurca: “Actuar en las calles de Huesca es algo realmente emocionante”

A los 40 años decidió montar su propia compañía, Zazurca Artes Escénicas y actualmente es uno de los nombres propios del teatro oscense

Elena Gómez Zazurca.
Elena Gómez Zazurca.
Pablo Segura

Nacida el 20 de mayo de 1974, Elena Gómez Zazurca es actualmente uno de los nombres propios del teatro oscense. Aunque se inició en el mundo de las artes escénicas a los 16 años, al principio, la directora y actriz fue por otros derroteros y estudió Filología Inglesa en tres ciudades: Huesca, Zaragoza y Glasgow. Tiene 7 hermanos (“aunque Víctor Juan, en su última novela, Librería Jover, solo me pone 2”, replica) y a los 40 años decidió montar su propia compañía, Zazurca Artes Escénicas. Desde 2017 ha cumplido su sueño de dedicarse profesionalmente al teatro y ha estrenado 5 espectáculos.

¿Su vida es puro teatro?

24/7, como se dice ahora. Necesitas currar muchísimo para vivir de algo que tiene poca sostenibilidad y por otro lado, ¿qué otra ocupación podría ser tan divertida y apasionante?

¿El Alto Aragón es una tierra de payasos, titiriteros, actores y directores?

Sí, hay muchos y muy buenos, unos esparcidos por la provincia y otros más lejos. Tenemos mucho talento oscense en Madrid haciendo teatro, cine y televisión. Incluso tenemos profesionales de talla mundial que han hecho historia con mayúsculas, como Marcelino Orbés. Si andamos cortos de algo, quizás sea de directoras, de esas habrá que cultivar más.

¿Qué artistas de la provincia le inspiraban antes de lanzarse a este mundo?

Empecé a los 16, así que era muy ignorante. Si algo me inspiraba era sin duda mi madre, Francisca Zazurca, que era modista y creatividad pura cuando cortaba trajes y cuando no, también. Cuando comencé con mi compañía, a los 40, sí me inspiró una gran artista oscense: Katia Acín. Su biografía me dejó tan pasmada que la llevé a escena en mi primera producción propia. Si ella podía comenzar a los 70 en el mundo de las Bellas Artes, yo también podía recomenzar cuando todo me parecía perdido. ¡Ahora siempre es el mejor momento para cualquier cosa!

Directora, actriz, dramaturga, empresaria… ¿hay algo que se le resista?

Todo lo anterior y además la contabilidad, ahí soy una artista especialmente peligrosa. Suelo despedirme improcedentemente un par de veces por semana. En lo artístico la verdad que tampoco tengo facilidad para dirigir y actuar a la vez, como sí lo pueden hacer con gran facilidad compañeros como Alfonso Palomares o Kike Lera, pero es que se les sale el talento. Una vez que los ensayos comienzan prefiero quedarme dentro del escenario, no se me da bien estar en dos sitios a la vez, pierdo mucho la perspectiva. Y para dirigir tienes que tener la cabeza en 25 lados.

¿Formar una compañía en su tierra es más o menos arriesgado que hacerlo en Madrid o Barcelona?

Produciendo desde aquí lo tienes mucho más crudo en muchos aspectos, es innegable, la periferia es muy dura, pero puede tener sus ventajas. Por ejemplo, si tu periferia es Huesca, estás de suerte, porque es mucho más hermosa.

Su proyecto lleva su apellido. Su familia estará muy orgullosa de usted, ¿no?

Eso habrá que preguntárselo a ellos. Creo que sí, aunque lo cierto es que mis padres nunca me vieron encima de un escenario, no sé cómo lo apañaremos. Lo cierto es que en mi casa siempre hablábamos de lo triste que iba a ser que se perdiera el apellido de mi madre, ya que no tenía hermanos varones. Así que la compañía ha venido a ser ese... hermano varón.

¿Cuáles son sus escenarios favoritos del Alto Aragón?

Al Matadero y al Olimpia de Huesca les tengo mucho cariño porque siempre han tenido las puertas abiertas para las compañías y nos han ayudado a crecer, pero las calles de Huesca son también muy emocionantes. La escalinata de la Catedral o la Plaza General Alsina, a la sombra de la Torre de Doña Petronila, tienen mucha magia. Como el teatro se genera en cualquier esquina (o pradera) he tenido la suerte de actuar en parajes de los de sufrir varios Stendhal como la Ermita de Santa Elena, la Estación de Canfranc, la Plaza de Fonz… es lo que tiene esta periferia nuestra, que es un rato hermosa.

¿Qué papel cree que cumple este diario en la difusión de las artes escénicas?

Ha sido y es un eslabón fundamental. Sin el apoyo de medios de comunicación como DIARIO DEL ALTOARAGÓN se rompería la conexión entre artistas y públicos, así que esperamos continuar caminando con vosotros, porque sois un compañero de viaje indispensable.

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