Cultura

CONCIERTO

Ónix Dúo: "El órgano es maravilloso por las grandísimas posibilidades que ofrece"

La formación, compuesta por los músicos aragoneses Ana Mínguez y Darío Puyuelo, actuó en Torreciudad

Ónix Dúo.
Ónix Dúo.
S.E.

Ónix Dúo, la formación compuesta por los músicos aragoneses Ana Mínguez (órgano) y Darío Puyuelo (oboe), protagonizó la segunda actuación del Ciclo Internacional de Órgano de Torreciudad. Unido al festival Clásicos en la Frontera, el Ciclo, que se desarrolla los viernes del mes de agosto en el santuario, cuenta con la colaboración de la Fundación Caja Rural de Aragón y el Ayuntamiento de Secastilla.

“Elegimos este nombre para el dúo -explicaron antes del concierto- porque el ónix es un mineral de color negro, y tanto el oboe, que es de ébano, como el mueble del piano de cola y las teclas de los manuales de muchos órganos, también lo son. Además, es un nombre fácil de pronunciar en varios idiomas, y tenemos vocación internacional”.

Los dos jóvenes zaragozanos seleccionaron para su actuación un repertorio del siglo XIX en adelante acorde con el instrumento del templo. “El órgano de Torreciudad es un órgano sinfónico y, por otra parte, a nosotros nos gusta mucho elegir obras de compositores que están en activo y buscar piezas diferentes que amplíen el repertorio que se interpreta habitualmente”. El programa incluyó obras de Rondeau, Franck, Litaize y Hakim.

Como presidenta de la Asociación del Órgano en Aragón (AORA), al terminar la actuación, Mínguez aprovechó para subrayar la importancia de este instrumento y su peso específico en la región. “El órgano es un instrumento maravilloso por las grandes posibilidades que ofrece. Y Aragón es una tierra que cuenta con un gran patrimonio de órganos históricos que son joyas formidables, aunque en ellos solo se puede tocar un repertorio muy específico. A nivel sinfónico, solo tenemos el órgano del Pilar y el de Torreciudad. Por eso, como organista aragonesa, haber tenido la oportunidad de tocar en un órgano sinfónico ‘en casa’ y con un repertorio adecuado, para mí ha sido un auténtico lujo”, dijo, ensalzando la sonoridad.

“El santuario -prosiguió- tiene una acústica estupenda que ayuda mucho a los intérpretes, el auditorio es espectacular. En algunas iglesias, el problema de la reverberación hace muy complicado tocar. A medida que íbamos ensayando, cada vez nos sentíamos más cómodos y en el concierto hemos estado muy a gusto con la acústica y con las posibilidades del órgano”.

También Puyuelo se mostró encantado con la experiencia en el santuario. “A mí me ha hecho especial ilusión tocar en Torreciudad -explicó-, porque es un lugar que conozco desde pequeño. Poder tocar aquí, mientras mi familia estaba escuchando, me ha traído buenos recuerdos”.

Ambos coincidieron en su satisfacción por el regreso de los festivales tras la pandemia y en valorar la respetuosa actitud del público durante todo el concierto.

El ciclo de órgano de Torreciudad se reanudará este viernes, día 19, a las 19 horas, con la agrupación Järvi Instrumentalists, formada por Mari Järvi (órgano), Ingely Laiv-Järvi (oboe), Marius Järvi (violonchelo) y Miina Järvi (violín). Se trata de una dinastía familiar estonia, los Järvi, de amplia y arraigada tradición musical.

Su repertorio combina los clásicos barrocos centroeuropeos con sugestivas propuestas de compositores nórdicos del siglo XX, entre ellas Vibraciones en el aislamiento, obra de otro músico de la saga Järvi. 

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