Cultura

PATRIMONIO

Una réplica en marcha de los artesonados de Sijena

Visita al taller de Paco Luis Martos, en Úbeda, especialista en techumbres de madera, que desarrolla el encargo del astrofísico altoaragonés Juan Naya

Artesonado para Sijena.
Artesonado para Sijena.
Luis Alfonso Arcarazo García

En un reciente viaje a Úbeda visitamos una carpintería dedicada a algo muy poco usual, la reparación y reconstrucción de artesonados mudéjares, pero cuando su dueño, Paco Luis Martos, nos comentó que estaba preparando una réplica de los artesonados del Monasterio de Sigena desaparecidos en 1936, el interés de los visitantes aumentó considerablemente, ya que todos éramos aragoneses.

Martos comentó que se trata de una iniciativa privada del astrofísico Juan Naya, que es el promotor del proyecto de reconstrucción del artesonado desaparecido del monasterio, pensando en que en algún momento regresarán las pinturas murales depositadas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña. Según nos explicó, lo primero fue recuperar la documentación gráfica conservada, que es una acuarela del siglo XIX de Vicente Carderera, las acuarelas realizadas por los alumnos de Puig i Cadafalch en una excursión en 1918, las fotografías de la mencionada excursión y las que realizó en 1936 el arquitecto Josep Gudiol de los doce artesonados antes de que fueran quemados. Para documentase ha visitado diferentes artesonados, como el de la catedral de Teruel, que le ha sido de gran interés.

Pieza de un artesonado.
Pieza de un artesonado.
Luis Alfonso Arcarazo García

Paco Luis Martos se dedica desde principios de la década de los 90 al estudio, diseño y construcción de techos de madera mudéjares, siguiendo la misma técnica y estilo del arte arquitectónico y ornamental desarrollado en España entre los siglos XIII y XVII, trabajo por el que recibió en 2003 el reconocimiento de la Junta de Andalucía por su contribución a la preservación del oficio artesanal; tiene el Premio del Centro Albayzín de Granada, por su labor en la difusión de la conservación del patrimonio y del fomento de la artesanía, y desde 2011 es poseedor de la Carta de Maestro Artesano, que concede la Junta de Andalucía. Es decir, que se trata de un artista consumado y con una trayectoria importante entre los pocos artesanos dedicados a un trabajo tan especializado.

El Monasterio de Sigena

El Monasterio de Sigena lo fundó en 1188 la reina Sancha de Castilla, condesa de Barcelona, marquesa de Provenza y mujer de Alfonso II de Aragón. Según refieren las crónicas: “la preciada Reina de Aragón Doña Sancha, superior a todas las reinas, exenta de defectos, franca, leal, querida de todos y agradable a Dios” destacó por su labor como mecenas de las artes con la fundación del monasterio, en el que habría un panteón para los reyes de Aragón, y la de la Orden de Comendadoras Sanjunistas o Madres Comendadoras de San Juan de Jerusalén para que lo habitaran. La fábrica del monasterio presenta influencias del románico aragonés, navarro y catalán, y la construcción se prolongó hasta 1258 para la cual contrató a los mejores maestros de obras del momento y para la decoración vinieron artistas normandos de Sicilia, que crearían una obra única, anterior a los trabajos mudéjares.

Para algún autor la decoración de la sala capitular de Sigena es la representación de la tendencia pictórica mural neobizantina correspondiente al primer tercio del siglo XIII, realizada por artistas que habrían trabajado en Inglaterra, aunque hay problemas en la datación de esta obra, realizada al temple con fondos lisos y con intensos colores, que recubrían toda la sala y los arcos que sostenían el artesonado con iconografía sobre el Génesis, el éxodo, los evangelios, la genealogía de Cristo o temas vegetales y animales.

Carpintería de Úbeda.
Carpintería de Úbeda.
Luis Alfonso Arcarazo García

Ejecución del trabajo actual

Como explicó Martos, procesaron las fotografías con sistemas informáticos para saber, de una manera aproximada, con qué colores estaba pintado y con mucho trabajo e investigación se fue reconstruyendo aquel artesonado tan magnífico. En el taller de Úbeda había alguna parte de las grandes piezas que compondrán el artesonado, construido en madera de pino, y también vimos una cosa excepcional, unas bolas decorativas en madera de sabina con una llama, talladas en madera antigua del monasterio, que en uno de los viajes le facilitaron, ya que habían retirado restos de un entramado de madera. Martos comentó, que aquella madera podía tener mil años, pero que al tornearla había vuelto a desprender la fragancia propia de la sabina. Para ensamblar las piezas se han utilizado clavos de madera, como en el original y, aunque las piezas de madera se trabajan con máquinas, las flores hay que tallarlas a mano. Cada parte del artesonado mide unos 9 metros cuadrados de superficie y pesa cerca de una tonelada.

Al día siguiente visitamos una nave donde están algunas de las doce piezas que compondrán el artesonado, un par ya decoradas. El proceso de construcción consiste en preparar el armazón de madera, lijarlo y estucarlo con doce capas de yeso y colas naturales, que hay que ir lijando una a una, que es lo que a Martos le da más pereza, ya que la mayor parte se hace a mano. Una vez preparada la base, se aplica el bol, que es una capa con arcilla y cola de conejo, que es la base del pan de oro con que se recubre toda la pieza y al que hay que sacarle brillo con un bruñidor. Pero para realizar la decoración hay que desmontar la pieza, ya que se trabaja cada parte por separado.

Los colores son pigmentos naturales para lograr la máxima fidelidad, como los utilizados hace 800 años, azul, rojo, ocre o amarillo, que se mezclan con yema de huevo y una vez seco comenzará el estofado para sacar el oro. La decoración consta de oraciones en árabe, dibujos florales, estrellas, flores y vegetación, mientras que las bolas de sabina decoradas irán colgando del artesonado, por lo que tendrán cierta movilidad. Cada una de las doce piezas cuesta prepararla y decorarla casi un año, ya que aunque Martos tiene algo de ayuda, lo principal lo realiza él personalmente, pues no es fácil encontrar especialistas que sean capaces de realizar semejante trabajo.

El sueño de Sigena

Con toda la documentación se realizó el reportaje “El sueño de Sigena” (https://elsuenodesigena.com/), que es el sueño de Juan Naya, astrofísico de Villanueva de Sigena, que encontró en 2007 en Barcelona un libro que reproducía en blanco y negro estas pinturas antes de su destrucción, lo que le animó a intentar recuperarlas. Tras doce años de trabajo se pretende que mediante realidad virtual en 3D se pueda pasear por la sala capitular cuando estaba intacta y volver a disfrutar de la belleza de las pinturas originales. El reportaje se presentó en el Festival de Cine de Valladolid y, posteriormente, se estrenó en Úbeda, donde Martos explicó cómo es el proceso de reconstrucción de los artesonados del siglo XIII del Monasterio de Sigena y los trabajos para la recreación virtual de las pinturas románicas. Por el proyecto “Sijena, la magia de un sueño” Paco Luis Martos ha recibido el Premio Hispania Nostra a las Buenas Prácticas en la Conservación del Patrimonio Cultural, que otorga la Asociación Hispania Nostra y la Fundación Santander.

Al finalizar la vista a la nave, Paco Luis Martos comentó que se trataba del proyecto más importante de su carrera tanto por el enorme valor patrimonial y artístico de lo que han recuperado como por el valor emocional de la recuperación del patrimonio histórico. La página de Paco Luis Martos en la que pueden verse sus trabajos es https://www.artesonados.es/ 

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