Cultura

LA ENTREVISTA

Constancio Arigita: "Tiene buena aceptación y presenta una imagen del museo muy digna"

El responsable del Museo de Iconos de Graus y teólogo presenta este miércoles en Barbastro la guía de este singular espacio ecuménico

Constancio Arigita.
Constancio Arigita.
E.F.

El responsable del Museo de Iconos “Virgen de la Peña” de Graus, el teólogo Constancio Arigita, presenta este miércoles en el Museo Diocesano Barbastro-Monzón la guía editada por el propio museo sobre este singular espacio ecuménico ubicado en el antiguo hospital de la basílica grausina. La presencia en Barbastro responde “a la amistad, la generosidad del Obispo Don Ángel Pérez, que se ha volcado con nosotros y eso se nota y se agradece”, asegura, mientras resume la esencia de la publicación. “Esta guía denuncia la mascarada de idolátricas apropiaciones de la buena noticia del Dios de Jesús para los pobres”.

La presentación no abundará en qué son los iconos, cuáles sus estilos y épocas, sus lugares de producción, etcétera, porque la guía persigue un propósito mucho más próximo y cercano, se trata de ver de qué manera una imagen ortodoxa y medieval tiene algo que decir en nuestros tiempos. “No es una guía en el sentido estricto. Si el museo no lo es las guías no podían serlo. La que presentamos el miércoles en el Museo Diocesano es la que ha hecho el museo, que es un lujo de fotografías y calidad de imprenta”, comenta, agradecido por la acogida. “Ha tenido muy buena aceptación y presenta una imagen del museo muy digna. Tiene un índice, que es la cosa más ortodoxa que nos hemos permitido y el índice sí que señala los siete espacios del museo para facilitar la visita”, apunta, refiriéndose al verdadero objetivo. “Ya hay muchos libros que hablan de las escuelas, los siglos la evolución, lo que no está, quizá, y que está en los orígenes del museo, es responder a la pregunta de qué pinta un icono bizantino en la pared, qué pueden decir los iconos a las personas preocupadas por la calefacción, por la guerra. Estamos hablando del espíritu de Jesús que modula y modera las preguntas”, explica Arigita.

La guía se articula en nueve capítulos, uno por cada una de las siete salas del museo aunque incorpora otro sobre el monumento que lo alberga, la Virgen de la Peña, y otro final. Sobre el espacio que acoge el museo, recuerdan su historia, de templo con antiguo hospital varias veces reconstruido. La primera sala incluye páginas de beatos de Liébana y Bilias Pauperum para recordar las iglesias medievales. “Simples tablas coloreadas, de más oscuro a más claro” adornan la segunda habitación, apuntan, abundando en las imágenes sencillas de Jesús y la Virgen. La tercera sala recoge la construcción del proyecto de Jesús de Nazaret buscando el diálogo con el visitante. Otro tono tiene la cuarta de las salas, con iconos que “arrendaban el fervor presuntuoso o la devoción yerma sin requerir contraprestación”.

Tras incluir varias impactantes imágenes a página completa, entra en la quinta sala, hilvanada por el iconostario, deteniéndose en cada tabla. La Resurrección protagoniza la sexta habitación, junto a iconos de San Jorge o San Juan. La sala de Etiopía cierra el recorrido, aunque no la guía, que se despide con la propuesta teológica del museo. 

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