Cultura

LA ENTREVISTA

Toni Gasa Serrado: "Cuando estalló la guerra, mi abuelo, aunque era de Monzón, vivía en Fraga"

El periodista presenta este sábado (12:00 horas), en Monzón, ‘El soldado que quería bailar’, un libro donde recoge las memorias de su abuelo

Toni Gasa Serrado.
Toni Gasa Serrado.
S.E.

El periodista ilerdense, con raíces en el Alto Aragón, Toni Gasa Serrado presenta este sábado, a las 12 horas, en el Hotel MasMonzón de la capital mediocinqueña, su último libro en el que recoge las memorias de su abuelo, el montisonense Antonio Serrado, El soldado que quería bailar. Memorias de la Guerra Civil española en el frente de Aragón 1936-1939.

Se trata, según adelanta el autor a este periódico, de un “testimonio directo de un joven normal y corriente que, con 18 años, se encontró luchando en una guerra sin tener ningún tipo de conciencia política”.

Por tanto, añade Gasa que “son unas memorias que relatan los recuerdos de mi abuelo de los tres años que duró la guerra, desde que estalló el 18 de agosto de 1936 hasta marzo de 1939, cuando finalizó”. Al respecto, explica que “las escribió con 70 años, y es asombrosa la capacidad de recordar detalles muy concretos de los tres años que estuvo en el frente, primero en el bando republicano, y después en el nacional. En su relato hay anécdotas de cómo era el día a día en el frente, así como descripciones de algunas batallas o de algunos hechos que tuvieron trascendencia histórica”. Por su parte, el autor se ha encargado, además de recopilar y ordenar las memorias de su abuelo, del que subraya que “era un gran contador de historias”, de comprobar los hechos y fechas en la documentación de distintos archivos históricos.

Entre los escenarios en que trasciende esta historia resaltan varios de nuestra provincia puesto que “cuando estalló el conflicto, mi abuelo tenía 18 años y, aunque era de Monzón, vivía en Fraga, donde ejercía de oficial de barbero. Se alistó como voluntario en la columna Durruti. En el bando republicano, estuvo en Los Monegros (Monegrillo, Farlete y la Sierra de Alcubierre). A partir de la primavera de 1938, luchó desde el bando nacional, en el frente de Teruel, después de pasar por un campo de concentración en Trujillo”, puntualiza el escritor.

Por otro lado, advierte Gasa que a pesar de ser unas memorias sobre la Guerra Civil, “el libro está lleno de anécdotas, incluso hay escenas o momentos hilarantes ante tanto horror, porque no hay que olvidar que eran chavales de apenas 20 años”.

En cuanto al título, el autor explica a este diario que su abuelo “era un apasionado del baile, su ídolo era Fred Astaire. Incluso montó una sala de baile en el cuartel de Farlete”.

El soldado que quería bailar es el segundo libro de Toni Gasa del que confiesa que “es un proyecto muy personal y emocional, porque mi abuelo fue una persona muy importante en mi vida, y el hecho de publicar sus memorias, es un homenaje a su memoria y seguramente a la de toda una generación”. Además, confiesa que “siempre estoy escribiendo, al final escribir es una necesidad vital. Así que sí, tengo un proyecto entre manos al que voy dando forma cuando mi ocupación principal me lo permite”. 

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