Cultura

LA ENTREVISTA

Xabier Gutiérrez: “Los escritores no nos podemos abstraer de la realidad que hemos vivido”

El escritor y gastrónomo presenta en Santos Ochoa su última novela de misterio, titulada ‘El refugio de las mariposas’

Gutiérrez (dcha) con Eloy Liarte, de Cabecita Loca.
Gutiérrez (dcha) con Eloy Liarte, de Cabecita Loca.
S. E.

Xabier Gutiérrez ha presentado en Huesca su última obra, El refugio de las mariposas. Fue en la librería Santos Ochoa y allí los asistentes conocieron de primera mano las claves de esta novela de misterio que se localiza en el Valle de Tena.

El refugio de las mariposas narra una historia de sucesos llevará al lector, de Panticosa a Ruanda. Arranca en el hotel Baños de Panticosa, donde Valeria, una cantante ruandesa, se arroja al vacío desde su habitación. Era una clienta habitual, una mujer con una historia escondida cuyos motivos para suicidarse nadie podría sospechar. Además, Vanessa, una botánica que trabajaba para una farmacéutica que busca la flor de Edelweiss, es asesinada en un solitario enclave cercano y enterrada bajo la nieve. “Estas son las dos líneas narrativas que llegan al final de la novela”.

Este es el inicio de una serie de misterios que se desencadenan durante una de las peores tormentas de nieve que recuerda la región. Todo se desata cuando un detective privado llega para investigar la desaparición de Vanessa, y todos los empleados del hotel parecen ocultar algún secreto.

El genocidio de Ruanda, los rituales mágicos africanos y las leyendas del valle de Tena se entrelazan en esta atmosférica novela negra que bucea en los misterios de un hotel de montaña del Pirineo aragonés.

Xabier Gutiérrez dice que no le gusta hablar de novela negra, “sí más bien de novela de misterio o de suspense”, y afirma que no es partidario de “escribir novelas truculentas; si es verdad que hay asesinatos, pero yo creo que hay cosas bastante más duras que lo que es la descripción de un asesinato, como son las mentiras...”, y recuerda que el balneario de Panticosa es “donde la carretera acaba, es una especie de prisión donde los personajes se mueven porque van huyendo todos de algo, de alguna manera son fugitivos de su propia justicia”.

Gutiérrez cree que “los escritores no nos podemos abstraer de la realidad en la que hemos vivido” y así reconoce que el Xabier cocinero y el Xabier psicólogo, además del autor de novelas, se ven reflejados en la obra. Esta es la quinta novela de este autor y en ella “la gastronomía es un personaje más en el relato; hay cocineros, hay camareras, hay empleados de hotel..., todo el mundo de la hostelería está reflejado en mis novelas. Allí me muevo bastante a gusto, me tengo que documentar muy poquito y es donde estoy cómodo”.

Y no es de extrañar esta comodidad si se tiene en cuenta que durante 33 años Xabier Gutiérrez dirigió el departamento de Innovación del restaurante Arzak, “hasta mayo de este año”. Para acabar, le pedimos los ingredientes de la receta del crimen perfecto, “que sí que existe, aunque algunos digan que no”.

Ahí va su propuesta: “Un ingrediente que habría que tener mucho en cuenta es la paciencia y probablemente el odio también, o la venganza. No lo sé seguro, alguno de ellos tres, guisado en frío y sin fuego. Un plato frío”.

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