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El relevo generacional llega a la cada vez más amplia familia del C.T. Zoiti

Eduardo Piedrafita cede el testigo a su hijo Edu para llevar las riendas de la Escuela

El relevo generacional llega a la cada vez más amplia familia del C.T. Zoiti
El relevo generacional llega a la cada vez más amplia familia del C.T. Zoiti
S.E.

HUESCA.- Las pistas del Ruiseñor, mediada la década de los setenta, fueron el semillero del Club Tenis Zoiti. Allí en realidad se concentraba la gente del tenis oscense cuando los caminos se separaron también con la creación del Club Tenis Osca.

En ese nacimiento zoitista estuvo Eduardo Piedrafita, que había aterrizado en Huesca desde Jaca sin tan apenas haberle dado a la raqueta y que empezó a hacerlo en las improvisadas pistas de Estrecho Quinto y luego en las de la Residencia. Con sus poco más de veinte años, recuerda Piedrafita, director técnico del CT Zoiti, se creó la escuela en el año 84. Empezó dando clases con su título de instructor primero y posteriormente con el de monitor nacional y entrenador nacional que se sacó en los cursos impartidos en Madrid por la Federación Española de Tenis, lo mismo que su hijo Edu.

El nacimiento del Patronato Municipal de Deportes fortaleció el desarrollo del tenis, a través del cual se hacían los cursillos, y de la propia Escuela, que daba cabida a aquellos que salían de la Iniciación y se dirigían a la competición. Una relación de continuidad muy sólida con el paso del tiempo hasta nuestros días.

En la actualidad, la escuela del CT Zoiti supera los 120 alumnos en sus diferentes escalas. Una primera denominada Precompetición o Iniciación 0, con una veintena de niños de 6 a 10 años y que realiza su actividad en el Ruiseñor bajo las órdenes de Roberto García, Peto.

El siguiente paso es la Iniciación-Competición, en la que se integran las categorías benjamín, alevín, infantil, cadete y junior-absoluto, además de la Escuela de Adultos.

En estas categorías aparece el relevo generacional. Edu Piedrafita hijo es el entrenador principal y responsable de los diferentes grupos citados. Su padre, Eduardo, le echa una mano con los más pequeños pero su función se ciñe a la dirección técnica y también se suma a la labor de la directiva del club que preside Javier Rivas y en la que están Antonio Vélez (tesorero), junto con Javier Esteban, Joaquín Gracia y el propio Eduardo Piedrafita como vocales.

"El club siempre ha tenido unos objetivos más lúdicos, recreativos y formativos, primando el grupo", subraya Eduardo Piedrafita, ya que considera que "nos ha interesado siempre más el tenis de base y formativo. Una enseñanza grupal para lograr que la gente vaya aprendiendo. Los contenidos técnicos son los mismos que los de cualquier tipo de competición".

Aunque van de la mano y los entrenadores son los mismos para la actividad, Patronato de Deportes y CT Zoiti cumplen con funciones distintas. Existe, eso sí, la dependencia zoitista de las instalaciones. El club no dispone de instalación propia "y eso frena nuestro crecimiento para poder tener más pistas, más monitores y más alumnos".

Siempre ha "pululado" la idea de contar con una instalación cubierta, que es la asignatura pendiente o el gran proyecto que le gustaría culminar al club. "Hubo un momento que estuvimos cerca de conseguirla en el Ruiseñor, pero ahora se ve como un imposible", indica en alusión a las cuestiones presupuestarias.

A los tenistas que están en la escuela y se les ve con mayores posibilidades de despuntar en la competición se les ofrece la posibilidad de realizar clases específicas con horarios especiales y grupos más reducidos. Pero lo que no cambia, incide Piedrafita, es la filosofía. "Trabajamos en la formación, en una enseñanza que parte de los conceptos básicos, que la gente se divierta y crear hábitos deportivos a través del tenis".

La pandemia, contrariamente a lo que se pueda pensar, ha supuesto un impulso para el club y su escuela, con la suma de dos nuevos grupos, así como para los cursos del Patronato de Deportes. "Ha habido momentos de dificultades, pero el tenis es un deporte siempre exterior, con distancias y al principio se podía jugar sin mascarilla. Las competiciones han sufrido parones pero los cursos y la actividad no. El nuestro ha acreditado ser un deporte seguro, así lo ha entendido la gente, que ha visto unas condiciones espectaculares para luchar contra el virus tanto los adultos como los niños", observa Eduardo Piedrafita.

El director técnico zoitista se muestra satisfecho de ver que "estamos a tope, con todos los grupos llenos, tanto de la Escuela como del PMD, e incluso teniendo que dejar lista de espera porque no podíamos abarcar más".

Tanto es así, que las pistas están a tope desde que se abren a la actividad a las 16:45 horas hasta poco antes de las ocho de la tarde, que son las últimas clases diarias.

Eduardo Piedrafita se muestra "satisfecho y orgulloso" del relevo generacional que se ha producido en el club. Tuvo en su momento a su hijo mayor, Jano, como ayudante pero cuando se fue a Chile a trabajar encontró continuidad en el pequeño, Edu, que ya hizo un buen trabajo en el CT Binéfar y ahora ha tomado las riendas en Zoiti. "Está muy contento él con su trabajo y yo muy satisfecho por tenerlo y por ver cómo lo hace. La gente está encantada con él y personalmente agradezco este relevo porque ha sido por su parte con un gran ejercicio de responsabilidad".

Y pone el acento también en la esponsorización de Peugeot por tercer año, "fundamental en la parte de financiación, que se suma a las cuotas de los padres para sacar adelante el presupuesto"

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