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SENDERISMO

Miembros de Peña Guara visitan el Valle del Sorrosal

Treinta senderistas del club oscense se desplegaron desde Linás de Broto al refugio d’Abozo y de Fragen a Broto, durante este domingo

Miembros de Peña Guara realizan una ruta senderista por cascadas y escorrentías del Valle del Sorrosal.
Miembros de Peña Guara realizan una ruta senderista por cascadas y escorrentías del Valle del Sorrosal.
S.E.

El pasado domingo día 14 el autobús dejó a 30 senderistas en el aparcamiento que junto al puente sobre el río Sorrosal hay muy cerca de Linás de Broto. El tiempo primaveral, la diáfana atmósfera y las enormes ganas de disfrutar del senderismo hicieron presagiar una jornada memorable. Y, afortunadamente, lo fue.

El recorrido valle arriba comienza en una pista que se deja pronto para cruzar un puentecito a la derecha con una flecha que indica Soaso. El camino, en muchos tramos empedrado, y encajonado entre un pequeño murete a la derecha y muros tamizados de prímulas y musgos, en ocasiones de dos metros de altura perfectamente conservados a la izquierda, va ganando altura con cierta suavidad y separado del río por aterrazados campos de hierba.

A la media hora de caminar, un desvío a la derecha baja al puente Sarecho pero los senderistas prosiguen siempre entre bojes, avellanos y fresnos. Cuando camino y río se encuentran, optan por dividirse en dos grupos; uno se quedó a almorzar junto al tumultuoso y caudaloso Sorrosal y otro siguió adelante para hacerlo al alcanzar la pista.

A partir de este punto el camino se estrecha y presenta cortos pero frecuentes repechos que permiten adivinar entre la abundante vegetación los saltos y pozas que por debajo de los senderistas de Peña Guara origina el río. A la salida de un recodo aparece el esbelto y llamativo puente de A Pasata, recientemente remozado, por el que cruzan el río para encontrarse un poco más adelante con un cartelito a la izquierda que dice “cascada”.

La visión que queda ante ellos es tan difícil de explicar como espectacular de contemplar y exige estar atento y pocas personas a la vez por el poco espacio disponible para moverse. El abundante caudal del río baja a gran velocidad por un lecho de piedra de unos 60 grados de inclinación, unos 4 metros de ancho por algo más de 50 metros de longitud, pero todo hace pensar que la escorrentía es todavía más larga. Se vuelve a la ascendente senda que les llevará a contemplarla toda entera desde dos miradores intermedios. En ellos se dispone de un espacio más amplio para encuadres fotográficos. ¡El paraje es de Matrícula de Honor!

Llegados a la pista se optó por continuar por ella hasta el cercano refugio D’Abozo que está en muy buen estado y muestra unas bellas panorámicas: hacia el norte, los circos de Tendeñera y Otal; y hacia el sur, el largo valle del Sorrosal. Durante una larga hora, pista abajo, solo los acebos, tejos, pinos y bojes mostraban sus hojas, al resto de la variada vegetación aún no la había despertado la primavera. Sí que quedaron muy evidentes los vínculos entre geología y medio biológico y humano pues toda la pista presenta cortes de estratos horizontales (turbiditas) de los que sacaban las rocas para construir bordas y hacer robustas paredes para aterrazar los campos.

Desechan cruzar el río por el puente Sarecho y prosiguen pista abajo para salir de ella por otro indicador y presentarse en el aparcamiento de donde habían salido cuatro horas antes pero por el otro lado del río. Suben, de nuevo, al autobús que a las dos y diez les dejó en el desvío al pueblo de Fragen pues habían decidido comer en el idílico entorno de la estupenda fuente del pueblo.

De la web del Geoparque del Sobrarbe se habían copiado unos dibujos esquemáticos comparativos de cómo era esta zona hace cincuenta mil años y como es en la actualidad, para así facilitar la comprensión de los efectos de la Edad del Hielo y los glaciares en el paisaje. Recorriendo la morrena lateral llegaron al magnífico mirador del valle del Ara desde Broto a Planduviar.

Una senda que desciende con rapidez, y en algún corto tramo debe hacerse con cuidado, les dejará al pie de la cascada de Sorrosal que conjuga su sobrecogedora belleza con su valor como mural de geología (LIG - Lugar de Interés Geológico)

El primer recorrido de casi 10 kilómetros, salvando un desnivel de más de 500 metros, en un tiempo total de 4:10 horas. El segundo tramo, de casi cuatro kilómetros, con un desnivel de descenso de 350 metros. en un tiempo total de 2:17 horas.

Para el próximo domingo 21 de marzo, el trayecto preparado recorre Puyuelo, Cámpol, Burgasé y San Felices de la Solana, pueblos ubicados en el valle del río Ara, entre Fiscal y Boltaña. 

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