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Diego Ballesteros: "No hay que tener miedo a nada en la vida"

El 'handbiker' barbastrense contagia su pasión por el deporte y sueña con llegar a ser paralímpico

Diego Ballesteros.
Diego Ballesteros.
Cadis Huesca

Un equipo de reporteros y reporteras vinculados a diferentes entidades de personas con discapacidad de CADIS Huesca entrevista a una personalidad relevante en derechos de participacion social, reconocimiento de la sociedad y movimiento asociativo, los cuatro ejes que articulan los actos del 25º Aniversario de CADIS Huesca.

Las acciones del 25º Aniversario de CADIS Huesca cuentan con la colaboración de la Fundación "la Caixa", Ayuntamiento de Huesca, Gobierno de Aragón y Diputación Provincial de Huesca.

¿Cómo nació tu pasión por el ciclismo?

—Según mi madre, a los 3 años ya iba sólo en bicicleta… tengo un hermano mayor y siempre que podía le cogía su bicicleta y así es un poquito como aprendí, en la calle. Siempre me han gustado todo tipo de deportes, sobre todo la montaña, tenis, fútbol… Creo que el deporte y los valores que me ha transmitido han estado siempre muy presentes en mi vida. En cuanto al ciclismo de alta competición, fue a raíz del accidente que descubrí la ‘handbike’, la bicicleta que se propulsa con las manos, y es entonces cuando realmente me dedico al cien por cien al mundo del ciclismo adaptado. Este es un poco mi camino.

¿De qué manera cambió tu vida después del accidente?

—Mi vida después del accidente cambio drásticamente. Antes de él tenía tiempo para ir en bicicleta, para estar con mi pareja, una vida bastante estructurada y mi accidente me obligó a dejar mi profesión de profesor de instituto y a no poder hacer actos elementales como ducharme o vestirme, a convivir con una silla… Esos primeros años son muy importantes; tienes que aceptar toda esa situación y afrontar lo que te ha pasado. Con el paso de los años, aprendes a convivir con la silla de ruedas y la nueva vida, pero al principio es algo que cuesta bastante.

¿Qué ha supuesto para ti el deporte como herramienta de superación de las adversidades?

—Yo creo que sin el deporte no hubiera sobrellevado tan bien el mundo de la silla de ruedas. Físicamente he estado más fuerte para poder empujar una silla de ruedas. Mentalmente me he liberado de muchos problemas, porque hacer deporte te hace que, mentalmente, estés mejor. El deporte para mí ha sido mi principal herramienta para superar las adversidades, además de mi propia familia, que ha estado apoyando y luego tampoco me han contemplado mucho… ellos han querido que haga las cosas por mí mismo y que me esfuerce y que supere yo todas las adversidades. Yo creo que ha sido un poco el conjunto de cosas que me han ayudado mucho a superarlo todo.

¿Hasta cuándo piensas competir al nivel en el que estás ahora?

—Esta es una gran pregunta ya que, realmente, el mundo de la alta competición requiere muchos entrenamientos y muchísimos esfuerzos, no solamente por mi parte si no por parte de mi familia y… llega un momento que hay un cansancio físico y mental muy grande. Yo siempre he tenido el sueño de ser paralímpico y este año que se ha celebrado Tokio 2020 me he quedado un poquito a las puertas… Porque iban dos ciclistas que quedaron justo delante de mí y bueno, pues ¡me he quedado muy cerca de hacer realidad mi sueño!

Es muy difícil que pueda ir a unas olimpiadas porque mi grado de discapacidad es más alta que la que tienen los otros chicos que me han ganado, entonces… Para París 2024 se rumorea que puede haber una reestructuración en los grados de discapacidad y, si fuera así, tendría más posibilidades de poder ser paralímpico.

Mi objetivo será seguir entrenando para poder serlo y a lo mejor ese sí que podría ser un poco el final de mi carrera deportiva, siempre y cuando se produzca esta reestructuración, porque si no realmente mis posibilidades de hacer este sueño son prácticamente inexistentes.

¿Qué proyectos tienes en mente una vez que te retires de la competición?

—El deporte es mi pasión, no querría dejarlo. Me gustaría por ejemplo hacer algún tipo de deporte más “formato reto”, para ser un estímulo para personas con y sin discapacidad. En ese sentido me encantaría hacer por ejemplo un Ironman, que sería un proyecto muy chulo. Me encantaría ser el primer ciclista en handbike que haga la Quebrantahuesos, que son 200 kilómetros con los brazos… Me encantaría plantearme hacer un viaje en bicicleta, en handbike, a lo mejor no tan largo como el que hice a China, pero sí hacer una ruta de varios días o varias semanas con la handbike.

El entrenamiento de competición exige prácticamente los seis o siete días de la semana, con muchísimas intensidades. Con el “formato reto” a lo mejor entrenas más horas, pero no tantos días y con menos intensidad, por lo que familiarmente lo puedo llevar mejor.

¿Te gustaría entrenar en ciclismo adaptado?

—La verdad es que sí que me encantaría entrenar, pero también considero que es una gran responsabilidad. Porque, tal como yo me tomo el entrenamiento, para mí es una gran exigencia: es mi trabajo, mi obligación diaria. Saber que alguien se toma las cosas con tanta seriedad como yo pues implica que entrenar lo tienes que hacer muy bien. Intentaría hacerlo bien y me encantaría entrenar, la verdad es que sí.

¿Qué le dirías a alguien que tuviera miedo de practicar este deporte?

—Pues en principio diría que…. cualquier accidente o cualquier fatalidad pueden suceder en muchos momentos de la vida, no solamente haciendo este deporte. Entonces que se animen a descubrirlo, que lo intenten practicar, porque es un deporte muy duro pero también muy agradecido. Yo recuerdo las primeras veces que no era casi capaz de hacer cinco kilómetros y ahora que puedo recorrer más de cien… pues bueno, hay una evolución. Conforme vas entrenando y vas trabajando eres capaz de llegar mucho más lejos; sobre todo le diría que no tenga miedo, no solo a esto sino a nada en la vida. Hay que probarlo, intentarlo, y si te gusta y te convence pues… seguir hacia adelante.

¿Te gustaría que tu hijo compitiera en ciclismo?

—Esta es una pregunta muy difícil. La verdad que el ciclismo es mi pasión, pero veo que es un deporte que entraña muchísimo riesgo porque realmente estamos en una carretera donde pasan muchos coches, camiones, y donde se producen muchos accidentes. Y luego, pues… me da miedo.

Muchas veces le pregunto a mi mujer si le gustaría que nuestro hijo hiciera el reto de China…yo pasaría un poquito de miedo si mi hijo me dijera de hacer un trayecto deportivo así.

Entiendo que él tendrá que elegir su propio camino y el deporte que más le guste pero claro, el tema de las ruedas está siempre muy presente en esta casa, y yo veo que la bicicleta le encanta. Posiblemente elija ciclismo, pero me encantaría que descubriera muchos tipos de deporte, y no se centrara solo en uno. Que haga como yo cuando era niño, que disfrutaba de varios tipos de deportes. Y luego, si se tiene que decantar por alguno que lo haga, pero sobre todo por pasárselo bien y disfrutar.

¿Repetirías la experiencia de 2008 en handbike? (En el año 2008 Diego Ballesteros recorrió en bicicleta los 12.822 km que separan Zaragoza de Pekín).

—Me encantaría volver a hacer una gran ruta en sistema de autosuficiencia, como cuando fui a Pekín, y como lo hacía antes, solo, me encantaría. Además en ese viaje también hice muchos amigos, en Irán, en países no muy turísticos… Pero con la handbike veo muchas más dificultades sobre todo por la parte de la higiene. Esto es mucho más costoso. Si llevara algo más de apoyo, entonces sí que podría ser más factible… pero si lo planteo en casa, a lo mejor cuando vuelvo me han cambiado las cerraduras (risas).

Pero sí, me gustaría mucho volver y hacerlo con una handbike. Es así.

¿Cómo recuerdas el Premio CADIS Huesca? (Diego Ballesteros recibió en 2012 el Premio CADIS en reconocimiento a su esfuerzo y capacidad de superación)

—Me lo disteis al poco tiempo de salir yo del hospital y de hacer el reto de Madrid-Londres.

Realmente era un mundo (el de la discapacidad) un poco alejado a mí, y quizás con el Premio se me aproximó este mundo con personas con capacidades diferentes que me ha cautivado, porque realmente es inmenso, hay gente buenísima, tanto los que coordinan como los que tenemos estas capacidades diferentes. Es algo que recuerdo con muchísimo cariño y que sobre todo me puso más en contacto con un mundo que hasta entonces estaba un poco alejado de mí.

Creo que sería súper bonito e importante que todo el mundo tuviera más contacto con personas con capacidades diferentes para que vieran que somos tan normales como ellos y que podemos hacer un montón de cosas por mucho que nos pongan barreras y dificultades.

Conoceros a vosotros fue para mí muy algo muy bonito y recibir ese premio un orgullo.

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