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Dani Martínez: “Vivir en un pueblo es sinónimo de comodidad, tranquilidad y naturaleza”

Hombre de fútbol y un enamorado de Almudévar y los Pirineos, tras recorrer la provincia como jugador, colgó las botas y dio el salto a los banquillos

dani martinez dani martinez 29 - 11 - 22 FOTO PABLO SEGURA[[[DDA FOTOGRAFOS]]][[[DDAARCHIVO]]] Id: 2022-3581208 Fecha: 29/11/2022 Propietario: (DDA) PENDIENTE Autor: descri: dani martinez dani martinez 29 - 11 - 22 FOTO PABLO SEGURA[[[DDA FOTOGRAFOS]]] [Original: dani martinez004.jpg]
Dani Martínez considera una fortuna poder trabajar en el fútbol sin moverse de Almudévar
Pablo Segura

Dani Martínez (París, 1977) es un hombre de fútbol y un enamorado de Almudévar y los Pirineos. Después de recorrer la provincia entera como jugador, colgó las botas para dar el salto a los banquillos. Tras varios años en la cantera de la SD Huesca y después de conseguir grandes resultados en Tercera División a los mandos de Sariñena y Barbastro, recibió la llamada del CD Brea para entrenar en Segunda Federación, la cuarta categoría del fútbol español. La temporada pasada logró una salvación histórica y, ahora, busca repetir la hazaña.

 ¿Qué significa para usted ser altoaragonés?

-Para mí lo es todo. Aunque nací en París, a los seis años vine a vivir a Almudévar y desde entonces no me he ido nunca. Si me tocara irme de aquí, lo echaría mucho de menos porque creo que es un sitio ideal para vivir. Los primeros recuerdos que tengo de mi niñez son los veranos en Almudévar en casa de mi abuela Orosia y desde muy pequeño he convivido con la gente de aquí. Mis amigos son los de toda la vida.

¿Qué es lo que más valora de vivir en Almudévar?

-Lo que más me gusta es que tienes de todo. Vivir en un pueblo es sinónimo de comodidad, tranquilidad y naturaleza. Me quedo con mis paseos por Almudévar y acabar en la Ermita de la Virgen de la Corona, aunque también me gusta mucho Bujaruelo y la parte de Ordesa. Estamos muy bien ubicados, tenemos Huesca a diez minutos y Zaragoza a media hora. Ahora mismo mi trabajo es el fútbol y tengo la fortuna de que sigo sin moverme de Almudévar. Además, entrenar al Brea supone estar en un sitio con una población muy pequeña como Almudévar y que vive el fútbol con mucha alegría e intensidad. Me identifico mucho con ellos.

Almudévar parece ser tierra de futbolistas.

-Somos un pueblo de futbolistas. Ahora tenemos la incursión de Hugo Anglada en la SD Huesca, que está entrenando con el primer equipo y que ya ha debutado este año, tenemos a Juan Pérez de portero en Osasuna, jugadores en Segunda Federación como son los hermanos Barrero, uno en la Peña Deportiva y otro en el Ibiza... Espero que en los próximos años vayan saliendo más jugadores.

¿Los futbolistas oscenses tienen el nivel necesario para competir con el resto?

-Soy conocedor de lo que es el jugador de Huesca, he podido entrenar a muchos jugadores y creo que el fútbol oscense tiene un nivel alto. Creo que la clave está en confiar y apostar por jugadores de la provincia, pero ellos también tienen que ver que pueden hacerlo y creer en sus cualidades.

Usted lo hace en el Brea, tiene a varios en plantilla.

-El Brea, por las características del club, va a tener que confiar siempre en jugadores aragoneses. En este caso, al ser yo de la provincia de Huesca, he apostado por muchos jugadores que he podido entrenar con anterioridad en el fútbol base.

¿Considera que el nivel ha ido aumentando con el paso de los años?

-Por supuesto. El primer paso lo dio el Huesca. Desde la llegada de Agustín Lasaosa y de Petón, todo cambió. Ellos inculcaron al club la idea de ser profesionales, y en los últimos años se han visto los frutos de ese trabajo, llegando a jugar dos temporadas en Primera División. Sin duda, eso ha hecho que el nivel de fútbol en la provincia haya subido, tanto el de los jugadores, como el de los técnicos, y que el fútbol oscense goze de buena salud.

¿Qué es mejor, jugar o entrenar?

-Creo que lo más bonito del fútbol es jugarlo. Disfruté mucho como jugador. Empecé en Almudévar cuando solo tenía diez años y jugaba con gente más mayor. Tras un breve paso por el Stadium Casablanca, recalé en el juvenil del Huesca, donde recuerdo que estaban los Chente y Arnedillo, y luego estuve por varios ‘terceras’, hasta que volví al Almudévar, donde además abrí un negocio de hostelería con mi madre. Mis dos últimos años aquí fueron posiblemente los más especiales de mi carrera como jugador. Cuando lo dejé lo pasé un poco mal. Y como entrenador, por el momento he llegado un poquito más lejos. Me quedo con lo que opinan todos los jugadores con los con los que he compartido vestuario, que es lo que verdaderamente me gusta.

¿Dónde te ves en un futuro?

-Mi único objetivo ahora mismo es que a mitad de mayo, cuando acabe la temporada, el Brea continúe en Segunda Federación un año más. Luego, quién sabe. Lo que tengo claro es que si no es por cuestiones de trabajo, creo que nunca me iré del pueblo.l

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