Huesca

FOLCLORE

"Compartir" esencia, valores y proyectos hechos realidad a través del folclore

El Grupo San Lorenzo despidió este miércoles por la noche los festivales en el Paseo Carlos Vidal del parque

"Compartir" esencia, valores y proyectos hechos realidad a través del folclore
"Compartir" esencia, valores y proyectos hechos realidad a través del folclore
V.L.

HUESCA.- Vive compartiendo, deja huellas al caminar. Eso hizo este miércoles el Grupo Folklórico San Lorenzo en el paseo Carlos Vidal del Parque Miguel Servet con el festival que cerró las actuaciones folclóricas de las fiestas lauretinas, compartir la riqueza del folclore aragonés y la huella que esté dejó hace unos meses en África.

Las castañuelas unieron Huesca y Costa de Marfil en un viaje que realizaron el pasado mes de noviembre varias personas, encabezada por la montisonense Estrella Lalueza, responsable de la oenegé Solo un mundo un mestizaje (Sumum). Entre ellos se encontraba Jairo Périz, que incluyó en su equipaje cuatro pares de castañuelas que enseñó a tocar a los niños de un poblado. Ellos también compartieron con el grupo de voluntarios sus bailes, y esa experiencia sirvió para comprobar que Huesca y África no están tan lejos, y que ritmos con una base común unen la capital oscense y el continente negro.

"Todos y cada uno de nosotros compartimos algo a lo largo de nuestras vidas: momentos, vivencias, experiencia, danzas y un entorno sin límites de distancia", dijo Rafael Martos, conductor de una gala con la que el Grupo San Lorenzo compartió "un espectáculo novedoso, entretenido y dinámico, para que puedan disfrutar al máximo de nuestra forma de ver, sentir y compartir el folclore aragonés".

El festival comenzó con un apunte tradicional, tanto en piezas como en indumentaria, que abrió el Baile de las Cintas de Lanaja, continuaron los cantadores Mariano Almudévar y Laura Mairal, y se cerró con la Jota de Lanaja.

A continuación, vestidos de peñistas, los bailadores de la agrupación ofrecieron la Jota de San Lorenzo, a la que precedieron los estilos interpretados por Marcos Boned y Mari Morillo.

Llegados a ese momento, el lema del festival: Compartir, cobró toda la intensidad, lo mismo que el significado de esta palabra: "dar parte de lo que tiene una persona para que otra lo pueda disfrutar conjuntamente con ella", apuntó Martos.

CASTAÑUELAS EN ÁFRICA

Un vídeo de pocos segundos sirvió para comprobar como los niños de Costa de Marfil, "un país donde sus gentes comparten lo poco o mucho que tienen"- dijo Rafael Martos-, descubrieron las castañuelas y las aprendieron a tocar, bajo la atenta mirada de Jairo Périz, que quiso hacer partícipes a los oscenses de la grandeza de la música a la hora de unir a la gente.

Las voces de Gloria Brosed y Noemí García dieron paso a ese guiño con África que se consiguió uniendo a la rondalla a dos músicos, uno de Huesca y otro africano, que con instrumentos tradicionales acompañaron a la rondalla en dos bailes: Reinau de Estercuel y La Tórtola de Robres.

Los reinaus son uno de los bailes más antiguos de Aragón, anteriores a la jota, y el que se vio anoche trasladó al público a Teruel. Siguieron con La Tórtola, pieza incluida en el último disco de Olga y los Ministriles dedicado al que fuera maestro de capilla de la Catedral de Huesca, Juan José de Mur.

Mezclando el dance con palos de Robres y una canción de carnaval de la villa de Hecho, con coreografía de Jairo Périz, el resultado fue un baile en el que se fundieron las raíces y ritmos de dos lugares lejanos en la distancia, pero cercanos musicalmente.

El Grupo San Lorenzo despidió su festival con una parte más lírica en la que los cantos de Óscar Badías, en solitario y a dúo con Marta Betrán, y de Lorena Laglera anticiparon la Jota de la Dolores, una coreografía con la que pusieron el broche de oro a una noche en la que compartieron "esencia, valores y proyectos hechos realidad".

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