Huesca

PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Ocio y cultura miran al aforo reducido como única opción de supervivencia

La suspensión de las fiestas reduce la posibilidad de estos sectores de volver a la actividad

Ocio y cultura miran al aforo reducido como única opción de supervivencia
Ocio y cultura miran al aforo reducido como única opción de supervivencia
V.L.

HUESCA.- La necesidad de evitar aglomeraciones da motivos suficientes para cancelar las fiestas de San Lorenzo. Una decisión que intenta evitar un incremento en los contagios, pero que ha supuesto un duro golpe para dos sectores que llevan dos meses sin actividad, y que apuestan por imaginar cosas nuevas.

San Lorenzo es un ejemplo de esos eventos en los que los sectores de la cultura y el ocio, fuertemente relacionados, convergen de formas diferentes. De un lado, se articula una oferta cultural y de entretenimiento con espectáculos en vivo y en la calle, como conciertos, verbenas o teatro infantil. De otro, las fiestas populares representan una importante fuente de ingresos para estos profesionales, tanto quienes se suben encima de un escenario como quienes trabajan desde el "backstage".

El símbolo de cualquier fiesta popular como las laurentinas es la orquesta en la plaza. María Pardo, cantante de la Orquesta Saturno, con casi 20 años subida a un escenario, afirma que la suspensión de este tipo de eventos supone "un golpe muy grande y un peligro" para las formaciones, afirma.

En torno al 70 % del volumen anual de su trabajo sucede en verano. Ahí se consigue ganar lo suficiente para sus integrantes así como para mantener la infraestructura. "En nuestra orquesta todos vamos a nómina", explica y señala que este tipo de acontecimientos son "la única fuente de ingresos" para muchos profesionales, 19 en total en el caso de la Orquesta Saturno, que ya han visto como les cancelaban el 50 % de las actuaciones previstas entre marzo y septiembre. "Las orquestas vamos a la muerte súbita si no se trabaja este verano", advierte.

Elena Gómez al frente de Zazurca Artes Escénicas, es una de esas profesionales que combina su labor sobre el escenario, como actriz o en la dirección teatral, con trabajos de producción o regiduría, habiendo formado parte en ediciones pasadas del equipo que da este servicio en los eventos de la programación oficial de las fiestas de la ciudad.

De acuerdo con la suspensión de los actos festivos, está convencida de que el momento actual es "una oportunidad de oro para articular otras cosas" y seguir ofreciendo cultura y ocio a la ciudadanía y que permitiría que el sector volviera a la actividad. "Legalmente se pueden hacer un evento para 200 personas sentadas", recuerda, y "si el Ayuntamiento no quiere programar en esa semana de agosto para no incentivar aglomeraciones, "las puede hacer en julio y agosto. No hay San Lorenzo pero se articula una programación", de forma que hay una oferta cultural para la población, que no deja de ser, recuerda, un derecho, el de que "la ciudadanía tengan acceso a una cultura de calidad".

¿HAY ALTERNATIVA?

En esa línea de pequeños formatos y cuidando lo local iba la propuesta alternativa de fiestas que Sonido 54 preparó antes de que se supiera de la cancelación. Roberto Latre, uno de los socios de esta empresa de sonido e iluminación, ha trabajado en las fiestas de San Lorenzo dando soporte a eventos en Interpeñas, las jotas en El Parque, o alquilando material como pantallas para actos multitudinarios o el camión que la Peña 10 d"Agosto usa durante las fiestas.

Su planteamiento hablaba de autocine, una propuesta que en un contexto diferente tendrá una primera experiencia durante el Festival Internacional de Cine de Huesca. También incluía pasacalles con el camión sin que la gente se aglutinara alrededor y, "trabajando por barrios para que la gente no se desplazara al centro", celebrar a una misma hora eventos de aforo reducido en distintos puntos de la ciudad. De la mano de Circo La Raspa se contemplaba para el público infantil, "adaptar el circo" al formato del autocine, y a través de pantallas, las personas asistentes pudieran ver a los artistas. Para actos como las misas en San Lorenzo proponían un "streaming" que también a través de pantallas en varias plazas retransmitiera a toda la ciudad.

Para Latre, y para el resto de profesionales consultados, está claro: "La dificultad no está en cómo hacer el evento sino en cómo controlarlo". Conjugar la responsabilidad individual con la voluntad política parece fundamental para estos sectores que mantienen la esperanza en esos eventos que sí permiten las diferentes fases de desescalada.

Si bien "el tema del baile es prácticamente inviable", afirma Pardo, "guardamos la esperanza que se puedan hacer cosas en petit comité en pueblos, pero está todo muy incierto", afirma.

Gómez, por su parte, insiste en la oportunidad para imaginar cosas nuevas. "La opción no es no hacer nada (en alusión a la acción desde la administración pública), es reinventarse. Igual nos sorprendemos y surgen cosas que permanecen y en 2021 tenemos un San Lorenzo con una oferta diferente". "Creo que Cultura y Festejos podrían estar trabajando perfectamente en (buscar) otros formatos y cuidando lo local que es lo que están haciendo otra partes ", añade.

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