Huesca

LA NUEVA NORMALIDAD

El ocio nocturno de Huesca, a la espera de un aforo que dé rentabilidad

La noche del sábado abrieron los primeros establecimientos en la ciudad

El ocio nocturno de Huesca, a la espera de un aforo que dé rentabilidad
El ocio nocturno de Huesca, a la espera de un aforo que dé rentabilidad
S.E.

HUESCA.- El pasado fin de semana abrieron los primeros bares de ocio nocturno en la capital oscense, como El Palmar, La Cantina -que inauguraba ese mismo día- o El Monasterio, y "la sensación que tuvimos fue bastante positiva", explica Carlos Bordonaba, propietario de los dos primeros. El comportamiento de la gente fue de "respeto a las normas de seguridad", añade, tanto en el uso obligatorio de la mascarilla cuando debían entrar a pedir como en el acceso al establecimiento. "Nosotros abrimos con un poco de miedo", cuenta David Cremades, dueño de El Monasterio, "pero la verdad nos ha sorprendido porque la gente ha entendido muy bien cuando les explicabas el tema del acceso y los aforos".

Unos aforos que para los propietarios de los locales consultados se antojan insuficientes para asegurar la rentabilidad de los negocios y que, además, han obligado a una reorganización tanto de los espacios como de los horarios de apertura. "Los sábados abrimos a las 18:30 para intentar compensar la restricción de aforo con la ampliación de horario", afirma el dueño de El Palmar. Tras la reestructuración del espacio, "hemos conseguido que nos quepan 36 personas en El Palmar y en La Cantina 21, lo que es un poco escaso".

David Cremades opina que "las restricciones de aforo son un poco excesivas". En su caso, son 25 personas las que puede acoger el interior y piensa en abrir de miércoles a sábado, día que también prevé abrir algo más pronto por la tarde.

También a Juan Carlos Peralta, uno de los propietarios de locales como el Twister Planet o La Bohemia, el aforo permitido le lleva a tomar la decisión de que "en este momento no vamos a abrir. Igual en 20 o 15 días, vemos otra forma y abrimos". Si se permitiera un 70% del aforo "nos lo pensaríamos", pero de momento mantener sus locales nocturnos cerrados les permite "tener el gasto controlado".

En el intento de encontrar -a través del diálogo con la administración local- fórmulas que les permitan sacar adelante sus negocios, el sector del ocio nocturno de la ciudad de Huesca está a la espera de una respuesta a la propuesta realizada al Ayuntamiento. Para "aquellos bares con música y todos los establecimientos de ocio nocturno que puedan, porque tengan espacio delante, se está solicitando la posibilidad de disponer de una mínima terraza. Eso permitiría ampliar la actividad hacia la tarde", afirman desde el sector del ocio nocturno.

"Es lo que mejor nos vendría", explica Bordonaba, frente a un verano al que "sobrevivir con un aforo de 21 personas, cuando a la gente no le apetece tanto entrar en un bar a las seis de la tarde".

Sería, según Peralta, "una pequeña ayuda para los bares que no tienen autorización para poner terraza que se habilitara esta posibilidad, en el caso de que tuvieran espacio. Nosotros no podemos poner ni en el Twister ni en La Bohemia", afirma, y reconoce que esto genera el riesgo de falta de equidad, "porque unos la pueden poner y otros no".

Andrés Bailo, propietario del Tararí, local que todavía está cerrado, opina que el poder disponer de una terraza, además de para ampliar el aforo, serviría para poder "organizar a las personas que están en la calle, al igual que se hace en otras terrazas", explica.

Desde el Ayuntamiento, responden: "Se sigue trabajando de la mano de la asociación de hostelería para buscar soluciones conjuntas a aquellas peticiones viables".

En el retraso en la apertura del Tararí, Bailo dice que también influye el que, en el caso de su local, la licencia no tiene actualizados los aforos. "Lo tenemos todo preparado y pensado para poder abrir, estamos esperando porque la licencia no está actualizada a los foros actuales", algo que también sucede en el caso de El Monasterio que permanece a la esperal

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