Huesca

CRISIS DEL CORONAVIRUS

La Atención Primaria en Huesca, en una "calma tensa" ante la cuarta ola de contagios

Los sanitarios dicen sentirse "muy solos" porque no hay avances en la pandemia

La Atención Primaria en Huesca, en una "calma tensa" ante la cuarta ola de contagios
La Atención Primaria en Huesca, en una "calma tensa" ante la cuarta ola de contagios
S.E.

HUESCA.- Con una "calma tensa" y a la espera de ver cómo evolucionan los contagios en la cuarta ola. Así están los centros de salud de Huesca, donde la sobrecarga y la tensión asistencial que ha supuesto la pandemia se mantiene ya desde hace diez meses, con el consiguiente desgaste de los profesionales sanitarios. Muchos de ellos se encuentran en horas bajas porque el coronavirus es un duro enemigo frente al que se sienten "muy solos".

José María Borrel, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Huesca, comenta que, a nivel provincial, la carga de los centros de salud varía según las zonas sanitarias. "En que llega el virus a un área de salud y monta un brote todo se dispara, como ha podido pasar estos días atrás en Tamarite. Así vamos, de un día para otro cambia la cosa espectacularmente, según los positivos que van saliendo", dice.

El presidente de los facultativos confiesa que el personal sanitario se encuentra en una situación "muy tensa porque es mucho tiempo de estar luchando contra el virus y contra los gestores del virus".

"La moral se va perdiendo y vemos que no se avanza lo que creemos que se tenía que haber avanzado. Se siguen produciendo "verdades a medias" y nos sentimos muy solos en esta lucha, aunque sabemos que tenemos a un sector de la población que nos apoya incondicionalmente, al igual que otros colectivos profesionales que nos respaldan y están trabajando tan duramente como nosotros.

En esta línea, advierte que hay un sector de la población "que sigue negándose a colaborar y cuenta con la complacencia de la administración, esto hay que decirlo porque es así. Se siguen produciendo juergas, reuniones masivas y fiestas porque no se ha actuado con la energía necesaria para atajarlas, y eso nos salpica a todos ".

Por su parte, Ramón Boria, delegado de Cemsatse y médico de Atención Primaria en el centro de salud Santo Grial de la capital oscense, comenta que, por ahora, la presión asistencial en Atención Primaria está "más o menos contenida porque el número de vacunas que ha recibido la comunidad es escaso y se han destinado fundamentalmente a las residencias y al personal de centros de salud y de especializada". Este facultativo indica que la campaña de vacunación supone una carga extra para enfermería, sobre todo, cuyas profesionales van a las residencias para administrar las dosis a los mayores.

La tensión asistencial se ha incrementado igualmente debido a los efectos de las pasadas fiestas navideñas y los facultativos han atendido a muchos contagios de índole familiar. "La mayoría de los casos de transmisión que ha habido en Huesca son la consecuencia de reuniones familiares y sociales", explica Ramón Boria, que apunta que la incidencia acumulada en la ciudad se sitúa en torno a unos 200 positivos por cada 100.000 habitantes. Concretamente este viernes esta cifra se situaba en 261,6 casos según datos recogidos el 21 de enero y hechos públicos en el Portal de Transparencia del Gobierno de Aragón.

En la capital oscense se registran una media de entre 20 y 30 casos de coronavirus diarios, "no ha habido brotes explosivos, como por ejemplo el registrado en Alcañiz, pero al ver lo que sucede a nuestro alrededor tenemos una calma tensa y estamos expectantes por lo que pueda pasar. En Huesca la curva está más o menos aplanada pero en cualquier momento puede incrementarse". En el Santo Grial, dice, las citas pueden tardar como máximo uno o dos días, "no hay mucha más espera. Quizá en otros centros de salud la demora sea mayor", plantea.

En cuanto a los sanitarios comenta que entre el personal de enfermería ha habido muchos casos de contagios en el medio laboral, al igual que en auxiliares y médicos.

"Evidentemente esto te hace estar tensionado, el trabajo es una posible fuente de infección, por lo que tenemos cuidado con nuestros familiares próximos y evitamos contactar con personas vulnerables. Todo esto genera estrés. El saber que hay compañeros enfermos también crea tensión", concluye.

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