Huesca

OBITUARIO

Fallece Jesús Peña Urmeneta, un guipuzcoano que eligió ser oscense sin reblar

Sueldo Jaqués, fue director provincial del Icona y Procurador en Cortes

Fallece Jesús Peña Urmeneta, un guipuzcoano que eligió ser oscense sin reblar
Fallece Jesús Peña Urmeneta, un guipuzcoano que eligió ser oscense sin reblar

HUESCA.- Cuentan sus buenos amigos que Jesús María Peña Urmeneta, guipuzcoano que nació hace 94 años, eligió con fruición ser oscense convencido y hasta el final de sus días, el pasado 20 de febrero, disfrutó de la ciudad y de una vida intensa y satisfactoria. Tal fue su integración en esta provincia que recibió el Sueldo Jaqués, fue Procurador en Cortes y director provincial del Instituto de Conservación de la Naturaleza (Icona).

Jesús María Peña Urmeneta vio la primera luz en Vergara, Guipuzcoa, hijo de médico y miembro de una familia numerosa. Sus padres quisieron que todos sus retoños estudiaran y, como mejor solución, decidió el patriarca habilitar un piso en Madrid para que cursaran sus carreras y para que residiera, para atenderles, su esposa y madre de los Peña Urmeneta.

Una vez alcanzada la licenciatura, el nuevo ingeniero de Montes fue destinado a Huesca, donde muy pronto se involucró en la vida social de la ciudad. Se casó con doña María Dolores Heras, con la que disfrutó de cuatro hijas (Luisa, Arancha, Isabel y Dolores) y de cuatro nietos.

Apasionado de la naturaleza, sus trabajos en la Jacetania, donde tenía dos grandes amigos, Juan Lacasa y Armando Abadía, fueron reconocidos con el Sueldo Jaqués, máxima distinción de la ciudad. También fue Amigo de San Juan de la Peña.

Fue elegido Procurador en Cortes por el Tercio Familiar, puesto desde el que no le faltaron algunas discrepancias sonadas con algún gobernador civil. Como decía Jesús, "era el rojo en las Cortes y el facha cuando salía". Sea como fuere, recibió un nuevo destino, Granada, ciudad de la que guardaba siempre muy buenos recuerdos.

Ya de vuelta a Huesca, participó en la Junta Directiva de la Sociedad Deportiva Huesca con José María Mur de presidente. Poco después fue nombrado director provincial del Icona, en el que desempeñó una labor de protección de la naturaleza muy destacable.

Jubilado hace más de un cuarto de siglo, Jesús Peña se dedicó a disfrutar de su edad de oro con sus amigos del Martín Viejo. Excelente gastrónomo, ameno conversador, un alma libre dotada de un humor exquisito, residió sus últimos tiempos en el centro de la Tercera Edad de Chimillas, aunque los jueves y sábados eran días sagrados para almorzar y convivir con sus compañeros de cuitas, de pensamientos y de discusiones.

Con la fortaleza que le caracterizaba, superó el coronavirus y hasta se vacunó pero hubo de ser un repentino fallo orgánico el que derribara unas ganas de vivir que legó como una de las muchas lecciones en las que no sólo teorizaba sino que ejemplarizaba con la puesta en práctica.

El día 19 de febrero, con 94 años, se fue a descansar con su compañera en este mundo, María Dolores, sin haber abandonado jamás su oscensismo por devoción. Descanse en paz Jesús María Peña Urmeneta.

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