Huesca

CONSUMIDOR

Reclamación por un cambio de compañía eléctrica sin permiso del cliente

Una compañía de luz, haciéndose pasar por la ya contratada por el consumidor, le dio de alta en la nueva

La OMIC se ofrece a asesorar al consumidor
La OMIC se ofrece a asesorar al consumidor
Efe

La Oficina Municipal de Información al Consumidor nos acerca el caso de Julián, a quien le cambiaron de empresa de electricidad sin darse cuenta. Un día recibió una llamada telefónica, supuestamente de su compañía de luz, informándole de que por la pandemia le iban a hacer una bonificación en la factura y para ello tenía que confirmar sus datos. Tratándose de una mejora en su factura, él aceptó. Días después, recibió una carta de su compañía eléctrica comunicando que había sido dado de baja. Contactó con su compañía para indicar que él no había solicitado ningún cambio y le indicaron que otra compañía había hecho el cambio. Julián no era consciente de haberlo solicitado, por lo que volvió darse de alta con su antigua compañía.

Semanas después le llegaron facturas de la compañía que había dejado y, por el incumplimiento de contrato, le facturaban 120 euros por unos seguros que le habían hecho. Julián reclamó la anulación de esa penalización alegando que le habían hecho un cambio de compañía sin informarle y que además había solicitado el desistimiento antes de los 14 días legales, no se lo anularon.

Acudió entonces a la OMIC para recuperar esos importes. Realizamos la mediación amistosa con la empresa eléctrica que le dio de alta sin informarle de una forma clara y veraz del cambio de compañía, y solicitamos la anulación de la penalización.

La compañía eléctrica respondió que con el reclamante se habían suscrito contratos de luz y gas, con la firma del contrato ‘online’ a través del teléfono móvil , verificando posteriormente la contratación mediante llamada telefónica confirmando los servicios contratados así como el consentimiento explícito e inequívoco del contratante. Una vez verificados todos los datos procedieron a solicitar el alta en los dos suministros de gas y electricidad.

También confirmaban que “en la actualidad no tenía ningún suministro activo con su compañía. Y, atendiendo a la reclamación efectuada por el consumidor y ensalzar su buena disposición y buena fe a la hora de solventar de manera amistosa este tipo de controversias que por desgracia, van apareciendo en el desarrollo de su actividad profesional”, procedía a anular las facturas de penalización generadas. Se generaba un saldo a favor del cliente por importe de 275 euros, que procedían a ingresar en la cuenta bancaria en la que se habían cobrado los recibos.

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