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CORONAVIRUS

Los usuarios de residencias vacunados no tendrán que usar mascarillas en Aragón

Así lo ha anunciado este miércoles la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto

La consejera Marví Broto en su visita a la residencia de Borja
La consejera Marví Broto en su visita a la residencia de Borja
G.A.

Las personas vacunadas que viven en residencias de mayores o de discapacidad de Aragón no tendrán obligación de usar la mascarilla contra la covid-19 dentro de estos recintos a partir de los próximos días, según ha anunciado este miércoles la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto.

Lo ha dicho con motivo de una visita a la Residencia de Borja, un centro del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), que cuenta con 94 plazas fijas y cuatro de estancias temporales, informa el Gobierno de Aragón en una nota de prensa.

La decisión está basada en que en la actualidad solo hay abiertos tres brotes de covid-19 en residencias de Aragón (con 9 afectados, 5 de ellos residentes y 4 trabajadores, ninguno hospitalizado), frente a los 43 brotes que había hace seis meses (con 1.528 personas contagiadas).

Una vez que la orden sea publicada en el Boletín Oficial de Aragón y los centros estén preparados, podrá aplicarse la eliminación del uso de la mascarilla para quienes estén vacunados mientras se mantendrá la obligatoriedad en no vacunados, trabajadores y visitantes.

Esta novedad está pensada solo para las residencias, y no afecta a ningún otro centro de Servicios Sociales de la Comunidad.

También se mantiene el control de aforo en la realización de actividades o servicio de comedor y la necesidad de guardar una distancia interpersonal de 1,5 metros.

La orden que recoge esta medida permite también –por primera vez durante la pandemia- que los voluntarios que acudían a los centros (con convenios y acuerdos de colaboración) para acompañar a los mayores o personas con discapacidad en sus paseos y actividades, puedan retomar estas labores, siempre que estén vacunados.

“Es una alegría que pueda volver a producirse ese intercambio solidario que tanto bien hace a los mayores, que pueden salir a pasear acompañados, y a los voluntarios, que también aprenden y disfrutan con este vínculo tan especial que se crea”, ha indicado Broto.

En la residencia de Borja se han ido retomando, poco a poco, las actividades de ocio y convivencia que se realizaban antes de la pandemia, entre ellas los paseos por el centro de Borja, las actividades de fisioterapia en el jardín y de terapia ocupacional. 

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