Huesca

NO FIESTAS DE SAN LORENZO

"No nos podemos imaginar un día 10 de agosto sin tener cerca al patrón"

Multitud de oscenses han acudido en la mañana de este martes a una basílica de San Lorenzo vallada y con protocolo sanitario

Multitud de oscenses han acudido a una basílica de San Lorenzo vallada.
Multitud de oscenses han acudido a una basílica de San Lorenzo vallada.
Rafael Gobantes

Tras la misa pontifical de este 10 de agosto, había quien salía de la basílica de San Lorenzo con lágrimas en los ojos, porque “es una emoción que no se puede aguantar”, expresaba una de las fieles con las palabras entrecortadas, y confiaba en que el próximo año se puedan celebrar las fiestas “como siempre”. Hasta entonces, la visita de este martes al patrón, “es indispensable”, porque “el patrón es el patrón”, y el espíritu laurentino no entiende de pandemias.

Jóvenes, familias, abuelos con los nietos… Todos ellos querían ver este día 10 a San Lorenzo en su basílica, y así lo ha explicado Inés Urieta, una joven oscense y laurentina que tanto ella como su familia no faltan ni un año a esta cita, si bien, “esta vez, como en 2020, ha sido diferente”, pero no se puede imaginar el día grande de la ciudad de Huesca “sin tener cerca al patrón”, además, recalcaba que “al ser una de las pocas cosas que se pueden hacer actualmente, no se podía fallar”.

Junto a sus abuelos, otra joven abandonaba la basílica con tristeza, “porque nada es como en años anteriores”, pero pese a ello, “había que volver a San Lorenzo, como todos los 10 de agosto”. Porque aunque no se pueda hacer mucho más, “es tradición venir a ver al patrón e ir a almorzar después”.

Vestidos de baturros y en las primeras líneas de bancos de la basílica, una pareja explicaba emocionada que llevan “toda la vida” vistiéndose de joteros el día 10 de agosto, y que este año no iban a renunciar a ello. “Estar aquí con esta indumentaria es una emoción muy grande, porque participábamos todos los años en la procesión y nos gustaba celebrar así el día grande, junto a los oscenses de blanco y verde en las calles, y los danzantes con sus bailes detrás”, por ello, en este día no podían no estar emocionados, y esperaban a que comenzara la eucaristía con los ojos llorosos.

“Cuando bajábamos por el Coso y veíamos las terrazas y el ambiente de blanco y verde, hemos sentido un pellizco en el corazón, y pensábamos en esa realidad que está lejana pero que queremos que vuelva”, expresaban, y ambos sentían que “había que colaborar este año para que la situación salga adelante”, y así, el próximo 10 de agosto volver a ver las calles de la ciudad con la procesión, los joteros, las mairalesas, los danzantes, y todos los oscenses.

Por su parte, Lourdes Plana, miembro de la parroquia de San Lorenzo, explicaba instantes antes de que comenzara la misa pontifical de las 12:00 horas, que tanto en la misa de primera hora de la mañana, como en la de las 10:00 horas, “ha habido mucha gente”, situación que se ha repetido al mediodía, donde el aforo ha estado cubierto en todo momento. Recordamos que, debido a las restricciones sanitarias, la basílica puede acoger a 208 personas.

Así mismo, Plana recordaba el dispositivo que cofradía y parroqúa han llevado a cabo durante toda la mañana para que se respetaran las medidas de seguridad, ya que en cada banco están marcados los asientos de los que se puede disponer, la distancia que hay que guardar, y además, había voluntarios con dispensadores de gel hidroalchólico.

En este sentido, desde la parroquia reconocían que la gente estaba respondiendo “muy bien”, tanto a los actos organizados como al protocolo establecido, porque “Huesca siempre celebra mucho el día de San Lorenzo litúrgicamente”.

Otro de los miembros de la cofradía de San Lorenzo reconocía que “no es que sea una obligación, es que el sentimiento hacia el patrón te obliga a estar aquí, con él, en un día como este”, y expresaba su nostalgia por años anteriores. Por ello, apuntaba que, “ya que en estos días no se puede hacer más cosas, al menos el día 10 hay que venir a la basílica”.

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