Huesca

ENTIDADES SOCIALES

Cáritas Huesca reclama medidas para combatir la exclusión residencial

Una de las usuarias de la entidad cuenta su experiencia y pide que se habiliten “pisos vacíos para personas sin hogar”

Miembros de Cáritas Huesca se han concentrado en la plaza de Navarra.
Miembros de Cáritas Huesca se han concentrado en la plaza de Navarra.
D. A.

“Mi experiencia viviendo en la calle no es buena, me junté con gente mala y he llegado a dormir en casas okupadas. En definitiva, la calle es mala”, reconocía ayer Mari Carmen, una oscense de 54 años que ha pasado más de un mes viviendo en primera persona los días y las noches en las calles de esta ciudad. Por ello, pidió a las instituciones que “faciliten a las personas sin techo pisos vacíos” a cambio de una cantidad económica “accesible”. De este modo, considera que “se evitaría que estas personas se droguen, beban, roben o estén pidiendo en la calle”.

Estas declaraciones las hizo Mari Carmen en la concentración realizada por Cáritas este jueves con motivo del Día de las Personas Sin Hogar, que se celebra el próximo domingo.

Esta entidad social salió a la calle bajo el lema “¿Sin salida? Perdidos en un sistema de protección social que no protege. Digamos basta. Nadie sin hogar”, para visibilizar la realidad de todas las personas que se encuentran en situación de sin hogar y, también, para seguir reclamando alternativas habitacionales para todas las personas.

En este sentido, Jaime Esparrach, secretario general de Cáritas Diocesana de Huesca, ha reivindicado la existencia de medidas “para acabar con la situación de exclusión residencial que sufren tantas personas”. En cuanto a cifras, Esparrach alertó que son aproximadamente 40.000 las personas en todo el país en situación de ‘sinhogarismo’, mientras que en Huesca el dato oscila entre 25 y 50 personas que viven directamente en la calle, “aunque esta cifra es variable, porque es un colectivo móvil y van de ciudad en ciudad buscando albergues y alternativas”.

Sin embargo, el secretario general ha informado de que en el centro de día de esta entidad atienden a unas 300 personas al año, pero debido al “uso muy intensivo del centro”, los servicios prestados son más de 800 al año.

En la reivindicación de ayer no solo se refirieron a las personas “con mayor nivel de exclusión”, es decir, aquellas que viven en la calle, albergues o pisos de acogidas, sino que la entidad hizo referencia a “todas las familias que tienen serios problemas para llegar a final de mes por los gastos que supone la vivienda”.

“Denunciamos que la vivienda se ha convertido en un elemento inaccesible en muchos casos, y además un bien muy difícil de mantener”, dijo, por ello, recalcó que en este año se ha alcanzado la cifra de 700 personas que han acudido a Cáritas para solicitar algún tipo de ayuda vinculada con la vivienda, “aunque a final de este 2021 la cifra llegará a 800 familias”.

En este sentido, Esparrach no solo habló de personas vulnerables, sino que tuvo en cuenta asimismo a los jóvenes, porque también para estas personas “la vivienda sigue siendo un problema para independizarse, hacer un proyecto personal de vida, poder salir adelante, y sobre todo, para poder afrontar lo básico de una vida”. Por todo ello, si el sistema de protección no protege, “habrá que seguir reclamando que no haya nadie sin hogar”.

Así mismo, Esparrach planteó esta situación como “un problema a nivel común”, y consideró la jornada de ayer como un acto para pedir a las instituciones “una implicación en esta realidad”, así como la generación de espacios accesibles y de vivienda social para las personas en una situación más grave.

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