Huesca

EDUCACIÓN

La pandemia vivida por los estudiantes

Alumnos de Ingeniería, Magisterio y Odontología cuentan como han pasado por las clases online y la enseñanza mixta

Los estudiantes universitarios podrían ser evaluados en junio mediante exámenes online
Los estudiantes universitarios podrían ser evaluados en junio mediante exámenes online
R.G.

En los últimos 18 meses, las aulas del Campus de Huesca han pasado por una pandemia. Tal y como ha dicho la vicerrectora, "los más afectados han sido sus alumnos", que han vivido circunstancias que no habrían imaginado.

“No es sentarte y escuchar, ir a clase es debatir con los maestros”
Nadia Fernández.
Nadia Fernández.
S.E.

Nadia Fernández, montisonense y estudiante de Magisterio de Primaria, a sus 19 años aún no conoce la universidad sin pandemia. Incluso la semana de Selectividad “ya fue rara”, asiente, porque la tensión de los exámenes y las medidas de seguridad, “no eran la normalidad en sí”.

Pasado este trámite con éxito, nada más poner un pie en el aula de la facultad supo que su clase había sido dividida en dos grupos burbuja. No es que tenga buen recuerdo de las clases online, porque “la conexión se caía, se oía al resto de compañeros hablar y no se prestaba la atención adecuada”, lamenta, aunque, poco a poco, el aula se fue acostumbrando.

Tampoco los profesores las tenían todas consigo. “Algunos se ponían nerviosos o no les iba el micro”, evoca, algo que al inicio del presente curso se consiguió normalizar, una vez que tenían la experiencia necesaria.

El bionomio de presencialidad y clases telemáticas toca a su fin, y Nadia lo afronta con ilusión porque “tiene ganas de conocer a la otra parte de su clase y salir al menos del grupo burbuja”, dice.

También está ante uno de los cursos más importantes de la carrera, ya que dan comienzo las prácticas en los colegios, siendo una de las actividades que “más nos va a servir en un futuro”, subraya la estudiante de magisterio.

Para los maestros y aprendices del oficio ha sido una época difícil, porque “ir a clase no es sentarte y escuchar, sino debatir con los profesores”, remarcó.

“Que me llamen antiguo, pero por streaming no es lo mismo”
Juan Plana.
Juan Plana.
S.E.

Juan Plana llegó a Huesca desde Castillazuelo, en el Somontano, para estudiar el grado en Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural en la Escuela Politécnica Superior de Huesca. Por aquel entonces las clases eran presenciales, las visitas a empresas y excursiones se podían llevar a cabo y “salíamos de fiesta cuando se podía”, recuerda Juan.

Cuando les enviaron a casa el 12 de marzo, creyeron que serían 15 días. Tras unas semanas de adaptación, la Escuela “se puso las pilas”, subraya. Los profesores cambiaron su forma de dar las clases y los alumnos de recibirlas, y “conseguimos terminar el cuatrimestre online”, valora.

El siguiente curso se optó por la presencialidad al máximo, con apoyo del streaming para cumplir los aforos. Se habilitaron aulas, distancias y códigos QR para fijar la asistencia. Para Juan una de las ventajas de la Escuela es “la cercanía del profesor con el alumno, y romper eso con las tutorías online, “que me llamen antiguo, pero no es lo mismo”, atestigua.

Tampoco las relaciones con los compañeros, con los que podrá verse las caras en los descansos o tomarse un café, “parte fundamental de la vida universitaria plena”, incide. Estuvo en la XI Jornada Internacional de Reproducción Porcina e interactuó con los empresarios del sector, “un as en la manga vital para el futuro”, zanja.

“La implicación de todos ha sido menor en semipresencialidad”
Andreu Cabos.
Andreu Cabós.
S.E.

Andreu Cabós echa la vista atrás para acordarse de aquel correo de la universidad en el que indicaba cómo serían las clases streaming que sustituirían a las clases presenciales. Los exámenes de primero de Magisterio de Primaria serían online, poniendo la cámara y el micro activados, “y ya se notó entonces que no sería igual”, apunta.

”De hecho, analizando el tiempo en el que la enseñanza ha sido mixta, creo que es mejor la presencialidad total”, asume el fragatino. Partieron su clase en subgrupos, sin interacción entre los alumnos, con problemas con las nuevas tecnologías para los profesores más antiguos y “con menor implicación por parte de todos”, destacó el estudiante.

Tuvo la suerte de comenzar la carrera en la normalidad y comprende que, para los que empiezan, “sin conocer a nadie y sin saber cómo actuar, ha tenido que ser muy difícil”, añade.

Andreu ha podido realizar prácticas en los colegios que aceptaron alumnos durante la pandemia y agradece el regreso de la normalidad que permite recuperar parte de la vida universitaria que se ha perdido estos meses.

“Las prácticas pre-clínicas aún no se han podido recuperar”
Lorena Maftei.
Lorena Maftei.
S.E.

A Lorena Maftei, ahora en su último año de carrera, le ha tocado pasar los últimos cursos de Odontología en casa. A pesar de la falta de información que cundió en las primeras semanas de marzo, la ilerdense valora que la materia, las clases y los exámenes se han podido sacar adelante online, pero lamenta que las prácticas clínicas no se hayan podido recuperar. “Siendo tercero un curso destinado a esto”, subraya.

A diferencia de otros grados de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Deporte, en Odontología son 40 alumnos por promoción, con aulas grandes donde se les ha permitido mantener la distancia interpersonal, ir a clase ya presencialmente el curso pasado e incluso a hacer prácticas.

La covid le ha robado la parte más social de la carrera, por ello se ha prestado a servir como enlace de adaptación para los erasmus que llegan al Campus de Huesca. “Es una gran experiencia, están muy contentos gracias a que ya se han eliminado algunas restricciones”, apunta, y reconoce que ella también lo está.

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