Huesca

ENTREVISTA

Vicente Salas: “No se puede descargar en las empresas los problemas globales”

El catedrático literano de la Universidad de Zaragoza acaba de ser nombrado doctor honoris causa por la Autónoma de Barcelona

Vicente Salas.
Vicente Salas.
José Miguel Marco / Heraldo de Aragón

El economista literano Vicente Salas, catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza, ha sido nombrado recientemente doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Barcelona tras una carrera centrada en el mundo empresarial desde el punto de vista de la economía, en una perspectiva académica, debido a su profundo interés por conocer por qué las empresas son como son y tras varios estudios empíricos intentando comprender su realidad en España.

Una combinación de aspectos teóricos y empíricos es lo que despertó esa predilección en Salas, asegura el propio catedrático, ya en los últimos años de sus estudios en Esade cuando, según explica a este diario, se fue a estudiar el doctorado a EE.UU. “Allí combiné el ámbito más aplicado de la dirección de empresas con el más teórico de la economía porque estudiaba ambas asignaturas y de ahí surgió mi interés”, apunta. Interés con el que ha ayudado a abrir el debate sobre “cómo debe ser la empresa para contribuir a los objetivos sociales de prosperidad, sostenibilidad e inclusión”.

Y es que desvela el catedrático de Albelda que “en el contexto actual hay propuestas desde distintos ámbitos que defienden que las empresas deberían implicarse directamente en la solución de los grandes problemas de la sociedad, como la desigualdad o el deterioro medioambiental, objetivos que tradicionalmente correspondían al Estado como representante de toda la sociedad, pero como van más allá de lo nacional y no hay una autoridad política global, piden que sean las empresas con poder, capaces de influir, las que se autoconciencien de los efectos no deseados que pueden tener en el bienestar general”.

Siguiendo esta línea, durante su ponencia en la ceremonia celebrada en Barcelona, se centró en estos asuntos, revelando “lo que entiendo que son las guías para las empresas que se quieren implicar en el bien común, una era la empresa sostenible y la otra la inclusiva”, pero también propuso reflexionar sobre “qué motivaciones o estímulos tienen las empresas para comportarse de esa manera”. En este sentido, comentó que “hay razones puramente interesadas, otras dependen de las preferencias del empresario y la tercera idea, aun más en proyecto pero con algunas realidades, que cuando se crea una sociedad anónima, esa persona jurídica tenga la obligación de atender intereses generales de la sociedad”.

Sea como fuere, es un debate que debe estar sobre la mesa aunque, advierte el experto, “en estos momentos, creo que no se puede descargar la responsabilidad de atender los grandes problemas globales que tenemos en las empresas, los Estados tienen que coordinarse, recuperar protagonismo y esforzarse por conducirnos con cierto liderazgo, porque si se deja todo a la iniciativa individual creo que no se va a conseguir por muy buena voluntad que haya, porque los retos son demasiado grandes para resolverlos desde la iniciativa puramente individual”.

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