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Emilio Martínez: “Erróneamente, la boca es una de las partes del cuerpo menos cuidadas”

Presidente de la Junta provincial del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos proviene de una familia de dentistas, profesión que ya ejercía su abuelo

Emilio Martínez.
Emilio Martínez.
S. E.

¿Cuál es el emoticono que define su personalidad?

—El de las cejas levantadas, los ojos entreabiertos y una media sonrisa.

¿Lo relaciona con su trabajo?

—Un poco, siempre la sonrisa un poco forzada.

La sonrisa es el lenguaje universal de las personas inteligentes. ¿Sonreímos poco?

—La verdad que más bien poco o muy poco.

¿Por qué, no cuidamos esas sonrisas lo suficiente?

—No.

Por cierto, exactamente, ese emoticono ¿es un odontólogo o un estomatólogo? ¿Qué diferencia hay?

—En el año 1944, los odontólogos pasaron a ser médicos especialistas, y eso suponía cursar seis años de Medicina y tres de la especialidad en Estomatología, pero en 1987 se volvió a la formación en Odontología, con la licenciatura de cinco años. Ahora, desde 2007, con el plan Bolonia, los estudios que hay que ejercer son los de graduados en Odontología y se cursa en cinco años.

Genio y figura. ¿Se identifica?

—Si.

¿El negocio es la negación del ocio o usted se divierte currando?

—Es la negación del ocio, en mi opinión.

¿Y por qué decidió aceptar estar al frente de la junta provincial oscense del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Aragón?

—El cargo de presidente es altruista y uno piensa que puede hacer algo por la profesión. Además, debo añadir que la mayoría de la gente desconoce las competencias de los colegios profesionales.

Dice Howard Gardner que no hay un buen profesional que sea mala persona. ¿No conoce a alguno para contradecirle?

—Sí conozco. Y con nombre y apellidos...

¿Quién es para usted un galáctico en su admiración?

—Heisenberg. Fue un físico teórico alemán.

¿Cuál es la excitación que más le irrita?

—La falta de lealtad.

¿La inmigración es una bendición o una necesidad?

—Ambas cosas, una bendición y una necesidad.

¿La hipocresía cotiza al alza o a la baja?

—Al alza.

¿Poderoso caballero es don dinero?

—Siempre.

¿Es la suya una de las partes del cuerpo más descuidada por la sociedad en general precisamente por eso, por el dinero?

—Por desgracia, y erróneamente, sí, la boca es una de las partes del cuerpo menos cuidadas.

¿En la Seguridad Social tan solo se incluye una labor bucodental preventiva?

—Y exodoncias, es decir, también se hacen extracciones de dientes.

¿Tienen alguna reivindicación?

—No.

¿Digital o analógico?

—Ambas.

¿Es usted más de esperar o de reaccionar a las primeras de cambio?

—Soy más de esperar.

¿Orgullo altoaragonés y/o cosmopolitismo planetario?

—Cosmopolitismo planetario, sin duda.

¿Guasapear conecta o aísla?

—Aísla.

Egoísta, inteligente, preparado y crítico. ¿Es usted un millennial?

—No.

Al choque, ¿es sutil, esquivo o frontal?

—Sutil.

En esto del deporte, ¿practica o admira?

—Admiro, principalmente, aunque un poco también practico.

¿El ejercicio físico está sobrevalorado?

—No, no lo creo.

¿A quién le daría el premio nacional de gastronomía altoaragonesa?

—Ufffffffffffffff, a Carmelo Bosque.

Ojo avizor. ¿Se precia de ver las intenciones a la distancia?

—No.

¿Qué es lo que le gusta exprimir hasta la saciedad?

—Me gusta ver series.

¿Guasapear conecta o aísla?

—Me parece que aísla más de lo que conecta.

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