Huesca

OJO AVIZOR

Kenia accede al agua potable con la ayuda de ingenieros oscenses

El proyecto de Vihda ha reconstruido una potabilizadora para intentar eliminar la parasitosis intestinal y poder ayudar a más de 3.500 personas

Fase de construcción de decantación, filtración y tratamiento de agua de la potabilizadora que llegará a más de 3.500 personas en la comunidad de Mihango.
Fase de construcción de decantación, filtración y tratamiento de agua de la potabilizadora que llegará a más de 3.500 personas en la comunidad de Mihango.
VIHDA/GOTA A GOTA

Wangari Maathai soñó durante toda su vida con un África libre, alfabetizada y sostenible. Hija de campesinos de etnia kikuyu, su futuro se antojaba similar al de sus antepasados, trabajar en el campo y acarrear el agua más próxima al poblado. La posibilidad de acceder a una educación cambió su destino. Se convirtió en la primera mujer de África Oriental y Central en obtener una titulación académica y un doctorado en Anatomía Veterinaria. Años de docencia e investigación despertaron su activismo en pro de los derechos de las mujeres al tiempo que germinaba una semilla en favor de la acción ecologista.

“Durante mi trabajo como científica aplicada a la investigación de los problemas alimentarios, emprendí estudios sobre el ciclo de la vida del parásito que se transmitía a través de las garrapatas y, mientas recogía muestras, me fijé en que los ríos iban llenos de limo (sedimento en suspensión que transportan los ríos). Aquello no sucedía cuando era pequeña. Había poca hierba y no contenía los nutrientes necesarios. El suelo no cumplía sus funciones”, advirtió en una de sus investigaciones.

Estado actual de la potabilizadora de agua tras más de tres años de intenso trabajo de los miembros de la Asociación Vihda y la ONG aragonesa Gota a Gota.
Estado actual de la potabilizadora de agua tras más de tres años de intenso trabajo de los miembros de la Asociación Vihda y la ONG aragonesa Gota a Gota.
VIHDA/GOTA A GOTA

Basándose en la idea de que el ecologismo podría ser un modo de lograr un desarrollo sostenible y mejorar los problemas de Kenia, Maathai fundó el Movimiento Cinturón Verde, animando a miles de mujeres a la plantación de árboles contra la deforestación del Sáhara, la erosión y la sequía. Su lucha política por proteger los espacios naturales la llevó a ser encarcelada en diversas ocasiones, elegida como representante en el Parlamento de su país y, finalmente, condecorada con el premio Nobel de la Paz en el año 2004. Su legado permanece con más de 40 millones de árboles plantados en todo el continente.

Una década después de su muerte, Victorio Torres, presidente de la Asociación Vihda, siguió su senda. Viajó a las antiguas colonias inglesas, donde a inicios del siglo XX se crearon latifundios de café a gran altitud, que concedían al grano un sabor intenso único. La película Memorias de África relata el auge y caída de una de estas explotaciones que, tras la conquista de la independencia en el año 1963, quedaron en manos de los nativos.

“La tierra se desamortizó y se repartió entre los campesinos, pero la falta de recursos, la ausencia de cooperativas y el déficit de movimiento asociativo provocó su abandono”, cuenta Victorio Torres, aunque no fue esta la mayor pérdida, sino el desuso de las balsas de agua. A su llegada, los ingleses se hicieron con las tierras más ricas en nutrientes y desarrollaron la técnica de captación de agua en superficie para abastecer sus campos, y con ellos a sus trabajadores.

Escolares kenianos lavan sus manos en una de las fuentes de agua que se han construído gracias a la potabilizadora.
Escolares kenianos lavan sus manos en una de las fuentes de agua que se han construído gracias a la potabilizadora.
VIHDA/GOTA A GOTA

En el año 2015, la ONU elaboró un informe socioeconómico que cifraba en alrededor de 19 millones de personas las que carecían de acceso a agua potable en Kenia. Al menos la mitad de los pozos que se construían sobre el terreno eran de agua salada. Su explotación secaba los acuíferos y marchitaba la tierra. En la actualidad, la causa más común de anemia en los niños es la malnutrición secundaria a la parasitosis intestinal. Es decir, una gran mayoría de niños tienen parásitos en el intestino. A menudo se realizan desparasitaciones periódicas, pero no se consigue la curación completa, ya que vuelven a beber del agua contaminada. “Si conseguimos que beban agua potable, se regenera la mucosa intestinal. El niño, lo que come, lo absorbe y rompemos el ciclo”, aseguró Victorio Torres.

Comando Aragón

El pediatra visualizó entonces la ilusión con la que soñó Maathai durante toda su vida. Tenía ante sus ojos los restos de una antigua balsa con capacidad para 100.00 metros cúbicos y posibilidad de abastecer a dos escuelas y más de 3.500 personas. Este proyecto hidráulico, con mayor ambición que los anteriores, necesitaba manos expertas y acudió en busca de la ONG aragonesa Gota a Gota, que se puso manos a la obra.

“Nos hacen llamar el ‘Comando Aragón’”, atestiguó Javier Rico, ingeniero de Caminos oscense. Junto a sus compañeros Rafael Romeo y Miguel Zueco fueron los diseñadores del proyecto. Ramón Gras se uniría después. Rico, el más impetuoso y apasionado, era quien estaba a pie de campo. Romeo se convirtió en la parte cerebral, técnica y experimentada, gracias a sus años como presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Ramón consiguió los apoyos económicos en la fase más crítica del proyecto. Y, finalmente, Zueco, que a sus 83 años viaja periódicamente a Kenia, se erigió como el “motor” y el “alma” del propósito.

Sobre el papel, los trabajos requerían la rehabilitación de la balsa y la construcción de una planta potabilizadora, una estación de bombeo, tuberías de conducción, depósitos de almacenamiento, sistema de distribución y fuentes de agua potable. “Ya lo intentó otra ONG antes y les fue imposible. En África los proyectos empiezan y cuesta un gran esfuerzo terminarlos. La pobreza lo abarca todo. Los conflictos políticos, las catástrofes naturales, el desabastecimiento de suministros o las crisis sanitarias son incontables”, valoró el ingeniero oscense.

Por ello, Victorio Torres siempre tuvo en mente que para conseguirlo debía ser parte del Sistema Público, esto le permitiría dar una respuesta a largo plazo. Registró oficialmente la ONG Vihda en el año 2006 y comenzó a emprender proyectos de lucha contra el SIDA, urbanísticos e hidráulicos que la comunidad requería. Después llegaron los convenios de colaboración con el Gobierno y la Unión Europea para introducirse más aún en los problemas de la sociedad. “Es el camino más duro, tienes que tener paciencia porque, como en todos los Sistemas Públicos, hay corrupción, pero es el más efectivo”, indicó el pediatra.

Así que, con un presupuesto inicial de 60.000 euros, el equipo de ingenieros acudió a la comunidad de Mihango para conseguir mano de obra. Después de años de lluvias y abandono, el dique de contención estaba muy deteriorado. El pueblo participó en la limpieza y desbrozado del mismo, como de los terrenos adyacentes. A continuación se procedió al vallado de la zona de tratamiento y bombeo, para después, llevar a cabo la construcción de un depósito subterráneo, una planta potabilizadora, una caseta de bombeo, la instalación de moto-bomba de 30 KW y la acometida eléctrica, pero África se iba a mostrar nuevamente implacable.

Cooperación y desarrollo

Para garantizar el suministro eléctrico del motor y la bomba su instalación era necesario un transformador. “No encontramos uno en todo el país”, recordó Rico, y en mitad de todo esto, estalló la pandemia. Hicieron falta 16 meses más, duplicar el presupuesto y la ayuda de colaboradores (compañeros de profesión) que no dudaron en prestar su ayuda.

A los pies de la balsa se instaló una estación de decantación, filtración y tratamiento de agua, y una tubería principal subterránea de 110 mm de diámetro de PVC reforzado para soportar altas presiones (12 atmósferas). Con ello se puso fin a la rehabilitación del depósito hace tan solo un mes. Victorio viajó recientemente a la potabilizadora para revisar la infraestructura y poner en marcha su próximo proyecto. “Vamos a firmar un convenio para la construcción de la maternidad del hospital de Mihango. Queríamos romper diques y lo hemos conseguido. Ahora, nuestro propósito seguirá en la cooperación y el desarrollo de estos pueblos y más en concreto reduciendo la mortalidad materno-infantil con la nueva maternidad”, concluyó Victorio Torres.

En uno de sus primeros encuentros, Denys Finch (protagonista de Memorias de África interpretado por Robert Redford), advierte a una recién llegada a Kenia Karen Blixen (encarnada por Meryl Streep) que “no hay nada malo en arriesgarse si quien lo hace es uno mismo”. Sus vidas estuvieron en manos del pueblo kikuyu, el mismo al que pertenecía Wangari Maathai. El reto de estos ingenieros aragoneses no estuvo esta vez en las dificultades técnicas sino, como la de Karen Blixen, en atreverse a mejorar la vida de las personas. 

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