Huesca

DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS

María Jesús Pérez de Zafra: “Me sobrecogió a nivel personal y fue muy gratificante a nivel profesional”

La capitán es la única piloto de un A400M, con el que participó en la misión de Afganistán

Capitán María Jesús Pérez de Zafra, única mujer en pilotar un Airbus A400m
Capitán María Jesús Pérez de Zafra, única mujer en pilotar un Airbus A400m
S.E.

Cuando en Bachillerato tuvo que elegir qué estudiar, se le planteó una duda: aeronáutica o arquitectura, y María Jesús Pérez de Zafra (Roquetas de Mar, 1988) eligió arquitectura, “pero durante la carrera en Madrid veía los aviones y pensaba en si hubiera podido ser yo la que fuera arriba”, recuerda.

Ese sueño lo vio más cercano cuando en una convención de ordenadores, y más concretamente en una zona de simulación donde había dos pilotos militares, “probé la cabina y me gustó, hablé con ellos y me di cuenta de que era algo relativamente alcanzable, tenía la edad y podía intentarlo”.

Volvió a casa ese verano y les dijo a sus padres, él militar, que quería prepararse para acceder a la Academia General del Aire, y logró ingresar en su segundo intento. Cuando salió de teniente y se trasladó destinada a Zaragoza terminó su carrera de arquitectura.

Hoy, la capital Pérez de Zafra es la primera mujer en pilotar un Airbus A400M, algo que achaca al hecho de que “no hay muchas mujeres en este mundo, ya que las atrae menos”, algo que lamenta “porque es una profesión muy bonita”.

Antes del A400M, que es un avión de transporte militar de largo alcance y avión cisterna, la capital Pérez de Zafra volaba un Hércules. “Yo hice el curso cuando me tocó, y soy, simplemente, un compañero más, porque en mi profesión da igual ser hombre o mujer, desempeñas el trabajo exactamente igual, y yo nunca me he sentido diferente a ellos”.

En lo que sí ha sido diferente es en el hecho de que fue la única mujer que participó el pasado mes de agosto en la evacuación de civiles de Afganistán. Durante doce días, ella y sus compañeros sacaron a 2.200 personas, sobre todo mujeres y niños a los que salvaron del régimen talibán, en dos vuelos diarios a Dubái.

Aunque estaban preavisados, aquella misión fue “un vuelo sobrevenido”, y a día de hoy “ha sido de las que más me ha sobrecogido a nivel personal y de las más gratificantes a nivel profesional”, confiesa la capital Pérez de Zafra.

Fue una misión “que fuimos montando un poco, sobre la marcha, algo que no debe de pasar, pero que en este caso tuvo que ser así”. Cuando las dos tripulaciones llegaron a Afganistán, “todo era un poco caótico”. Tenían un equipo en tierra que decidía qué personas pasaban “y cuando subían al avión, en muchos casos familias y la mayoría niños, veías que llevaban días sin comer y sin dormir, esperando al sol para poder pasar al aeropuerto, y llegaban exhaustos”. “Fue bastante impresionante porque te dabas cuenta de que con el avión y nuestro trabajo, les estabas ofreciendo una nueva vida a todos los que se subían, y eso, quieras que no, para cualquier persona es muy gratificante”.

Esta semana, la capital Pérez de Zafra ha estado en una misión en Canarias, de donde regresó este viernes para poner rumbo a Bagdad. 

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