Huesca

VIVIENDA

Alerta entre los hipotecados que se pasan al tipo fijo

Se confirma esta tendencia entre quienes tienen un préstamo a tipo variable

Las condiciones de las hipotecas se han visto agravadas por la subida de los tipos de interés.
Las condiciones de las hipotecas se han visto agravadas por la subida de los tipos de interés.
Pablo Segura

El ascenso del Euríbor, que el viernes de la semana pasada, después de tres subidas importantes como no se habían visto en años, rebasó el 2 % en su tasa diaria por primera vez desde diciembre de 2011, y el encarecimiento del dinero, debido a la subida de los tipos de interés en 75 puntos básicos, por el Banco Central Europeo, ha puesto en alerta a quienes tienen una hipoteca a tipo variable, y la tendencia, ahora, es intentar pasarla a una de tipo fijo.

Entidades bancarias como Caja Rural confirman esta tendencia, que ya están observando entre quienes poseen un crédito hipotecario, pero también entre quienes firman un préstamo por vez primera. “La demanda ahora es más a tipo fijo y la gente que lo tiene a tipo de interés variable viene a ver si lo pueden pasar a tipo fijo”, explica Alejandro Lanuza, delegado de la entidad financiera para la provincia de Huesca.

Inmobiliarias como Pirineos Casa también permanecen atentos a estas subidas de tipos, y notan cómo la gente que tiene una hipoteca a tipo variable “está corriendo a cambiarla tipo fijo”, apunta Javier Caudillo Sarasa. La subida del Euribor sumado a un diferencial del 1 % o 1,25%, hace que las hipotecas a tipo variable aumenten en más de un 3% lo que es una barbaridad”, pues se traduce en unos 150 euros al mes, “y eso es un dinero”.

Caudillo prevé un endurecimiento en la concesión de hipotecas. En nuevas hipotecas a tipo variable, que pueden sufrir un incremento de entre 150 y 200 euros, puede suponer que para un salario medio de 1.500 euros un esfuerzo “del 40%” en el pago de la cuota en relación al salario, “con lo que la capacidad de ahorro es menor y el riesgo del banco, mayor”.

Reaccionar ante las subidas

Javier, gaditano afincado en Huesca, ha empezado a pedir información para ver cómo modificar las condiciones de su préstamo hace un par de semanas. “Veo que la tendencia es que está subiendo (el Euríbor) y tengo que empezar a moverme”, explica por teléfono.

Una hipoteca para una casa en Barcelona de 153.000 euros, firmada en 2009 a 40 años. “He visto que es interesante pasarse a tipo fijo, sobre todo si se está en el primer tercio de vida de tu hipoteca porque son muchos intereses todavía lo que estás pagando”.

Entre hoy y mañana enviará la documentación que le ha solicitado su financiera, filial del Banco Santander, para ver si puede cambiarse “bien mediante una novación o con una subrogación”, explica.

Poco después de que firmara, Javier ha disfrutado del descenso de cuota a estar el Euribor en valores negativos y de un diferencial del 0,75 %. “Empecé pagando 500, luego 480, y ahora estaba pagando 350”, pero en la última revisión, “me ha subido hasta 426”.

Un incremento similar, “de entorno a 50 o 60 euros al mes”, explica Lanuza, al que pueden experimentar los préstamos hipotecarios medios de 150.000 o 160.000 euros, “que es lo que se viene firmando en las principales localidades de la provincia -Huesca, Binéfar, Monzón y Barbastro-”, explica Lanuza.

Pero el temor está en las futuras subidas; dentro de seis meses “me subirá a 480 euros”, prevé Javier. Una inquietud que reconocen desde los bancos y en las inmobiliarias, pero que se ubican en un contexto “coyuntural”.

Lucía, firmó su hipoteca a tipo variable con el Euríbor en negativo, y reconoce que “nos hemos malacostumbrado, porque hemos pagado muy poco de cuota mensual y muy pocos intereses”.

Negoció modificarla a una de tipo fijo antes de septiembre, porque, reconoce, las subidas continuadas desde abril del índice referencial para estos préstamos “ha generado pánico” y temía que cuando le tocara renovarla en septiembre pudiera escalar “de 500 y pico a 700”.

Lucía ha logrado negociar un tipo fijo que le deja una cuota entre unos 50 y 60 euros, por encima de lo que paga antes -entorno a unos 500 euros-, “y ya me quedo ahí, que eso es aceptable”, teniendo en cuenta, añade, la subida de la luz, de los precios, “con un montón de gastos y dos hijos”.

Aún así, se arrepiente de “no haber reaccionado un poco antes, “ojalá uno o dos meses antes, porque me podría haber beneficiado de tipos más ventajosos”.

La situación actual es “coyuntural” y diferente a 2008

Aunque la alarma entre las personas con hipoteca con tipo variable es patente, desde las entidades bancarias y las inmobiliarias se insiste en que esta situación “es coyuntural”, debido al aumento del precio de la energía, del precio de la cesta de la compra, y a consecuencia de la invasión de Ukrania, y que no tiene nada que ver con la crisis financiera de 2008.

De hecho, para Caja Rural no se ha notado un descenso en el volumen de operaciones, si no todo lo contrario. “En la provincia de Huesca hemos duplicado el número de hipotecas respecto al año anterior”, explica Alejandro Lanuza, por lo que “pese a la subida del Euríbor, la demanda no está bajando, porque sigue siendo más importante el factor precio que el factor tipo de interés”.

Javier Caudillo, de Inmobiliaria Pirineos Casa, coincide, pero muestra prudencia. “De momento, los tipos suben bastante, sí. ¿Lo van a hacer durante mucho tiempo? Yo quiero pensar que no, pero nadie tiene la bola mágica”.

Sin embargo, ambos se reafirman en que nada tiene que ver con la crisis de 2008, durante la que se concedieron hipotecas por más del 90 % y del 100 %, “tuviera la gente la capacidad de pago que tuviera”, señala Caudillo. Eso ahora “no va a ocurrir”, aunque pueden darse casos puntuales. “Los bancos aprendieron mucho de esa época y ahora las hipotecas se han concedido con criterios lógicos”, apunta.

“Ni en cuanto al importe porcentual a conceder en función de la compra ni en cuanto a la generación de recursos tiene nada que ver con esa época”, insiste Lanuza.

Afectar al consumo, sí

Lo que sí prevé Caudillo es que el consumo general si se vea afectado, “porque la gente va a tener que dedicar mucho más a pagar sus hipotecas”.

Otro problema, que por el momento descarta, es “que venga un desempleo brutal”

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