Opinión

Carlos Luna, además, un profesional taurino

Por
  • CARLOS JALLE GONZÁLEZ
OPINIÓNACTUALIZADA 17/09/2019 A LAS 02:00

Muchos y por supuesto merecidos han sido los elogios que tras la dolorosa pérdida de mi muy querido amigo Carlos Luna he leído y oído, refiriéndose a sus facetas como persona, músico, actor, colaborador en todo lo que se le pedía... Una persona que es capaz de dejar de celebrar con su familia unas Navidades para, junto con otro buen amigo mío (que ahora seguro están juntos), Lorenzo Acín y Los Mainates, trasladarse hasta Bosnia y animar la Nochebuena a las fuerzas militares españolas que se encontraban de servicio fuera de sus casas. Se merece todo lo que de bueno se diga de él, pero dentro de todo lo que se ha escrito y dicho de él yo echo de menos, sobre todo por parte de la afición taurina, halagos similares a los anteriormente citados, porque taurinamente hablando también los tiene bien merecidos.

En 1995, su hermano Tomás Luna se proclamaba ganador del concurso de novilladas con picadores organizado en Zaragoza, que Tele 5 retransmitió para toda España y salió al escaparate mundial taurino, con lo que creció en Huesca el mundo taurino profesional. Carlos Luna era el mozo de espadas de su hermano Diego, que también había ganado otro premio taurino en Francia, que le supuso torear 10 novilladas en esa temporada en el vecino país francés, con estos éxitos se generó en Huesca una gran movida profesional taurina ya que a partir de entonces contamos en nuestra ciudad con dos matadores, Tomás y Diego, dos banderilleros, Julián García y Pablo Ciprés y dos mozos de espadas, Vicente Ascaso y Carlos Luna (desgraciadamente los 2 fallecidos).

Los dos mozos de espadas eran íntimos amigos, desinteresados y buenos aficionados y estoy seguro que allá en el cielo siguen teniendo la misma relación que tuvieron en la tierra.

Carlos Luna estaba siempre dispuesto a colaborar en todo con quien lo necesitaba y por supuesto en cualquier tema taurino, me consta que además hubiera sido un buen torero, porque también toreaba y bien, pero prefirió estar detrás de la barrera al lado de sus hermanos para todo lo que necesitaran. Cuando a Tomas le salieron varias corridas de toros en Venezuela y Perú, había problemas para acompañarle debido a las dificultades que plantean en esos países, sin embargo Carlos espontáneamente lo acompañó.

En América acabo siendo muy querido y respetado en todos los sentidos, como aquí. Carlos estaba contentísimo y presumía de las 7 orejas en 4 corridas que se trajeron de América.

Él estuvo siempre al lado de sus hermanos, igual cuando toreaban que cuando había que hacer alguna labor en la ganadería de reses bravas que tenía la familia o cuando todos los hermanos fueron empresarios de la plaza de toros de nuestra ciudad, que por cierto consiguieron levantar y volver a poner en el sitio que le correspondía a la Feria Taurina de Huesca que en esos momentos estaba prácticamente muerta.

Así pues, solo me queda darte las gracias por darme tu amistad, por ser como eras en todos los sentidos y además como aficionado taurino que soy, por tu gran pasión taurina que tanto bien hizo al maltratado por algunos sectores mundo taurino.

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