Opinión

Es la moda

Por
  • LUIS GARCÍA NÚÑEZ
OPINIÓNACTUALIZADA 18/09/2019 A LAS 02:00

Parece que la tendencia de los tiempos que corren (¿o tal vez vuelan ) está marcada por la moda o, si me apuran, por la copia. Vamos, lo que se lleva ahora.

¿Que aparece la moda del tatuaje? Pues vamos al "tatoo", para seguir estando a la moda. A lo inglés, que es lo que mola actualmente, habida cuenta de que si hasta ahora se decía que un analfabeto era aquel que no sabía leer ni escribir, hoy día lo es el que no sabe manejar un ordenador y, si añadimos aquel que no sabe ni practica el inglés, ¡para qué te cuento! Y ya no hablemos del que no sabe entenderse entre los móviles, o relojes inteligentes.

Por otro lado, se da la circunstancia curiosa de que antes, cuando uno se jubilaba, terminaba, para distracción y ocupación de horas libres (que son casi todas) a contemplar las obras en marcha.

Esto ha cambiado un poco. La distracción ¡porque los tiempos lo trae! es pelearse con el manejo de los móviles. Al final resulta que tienes que acudir al nieto, que en un plis-plas te lo pone todo al orden. Se dice que los niños que ahora vienen al mundo vienen aprendidos –y se está demostrando por esto último que apunto- ya que no hay aparato que se les resista y, además, ¡en menos que canta un gallo! Y por aquello de seguir la moda o la copia… ¿Que el vecino ha puesto una mascota en su vida ¡Pues el chachi, también! Se dice que en la capital hay censados al menos unos cinco mil perros (muchos me parecen). A dos deposiciones por día… ¡Vayan multiplicando! Por cierto, tocando este tema. Los hay -afortunadamente la mayoría- que recogen lo que sus mascotas van depositando en las calles. Es lo correcto. Pero hay un aspecto que habrá que tenerse muy en cuenta: el perro también micciona, y eso no se recoge, lo que haría pensar en la necesidad higiénica de invitar (como ya hace alguno) a que el propietario llevase una botellita "ad hoc", con algún líquido desinfectante.

Mis saludos al amigo Ramos, uno de nuestros queridos danzantes de Huesca (que suele seguirme en los escritos que aquí plasmo) al que comenté que sigo en la brecha, aunque no todos los días. Me gusta teclear de vez en cuando y dejar estas letras en el Diario del Altoaragón, mi antigua y admirada casa profesional. Ahora, desde otra atalaya, sigo a mis colegas.

De vez en cuando es bueno tomarse un respiro, cambiar de aires, y más en época vacacional. Pero esta ha terminado y hay que ponerse las pilas.

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