Opinión

La inconsciencia del hombre

Por
  • COSME CASTÁN CAMPO
OPINIÓNACTUALIZADA 13/12/2019 A LAS 01:00

Muchas son las veces que comentamos sobre las lecciones, mensajes y enseñanzas que recibimos de forma constante y de manera natural de nuestro planeta Tierra. Aunque seamos poco observadores, no pasa desapercibida su grandiosidad y belleza en sus tres principales maneras que se nos muestra, a través del reino animal, mineral o vegetal. Los tres encierran mucho misterio y belleza, y su conjunto es tan variado y polifacético como inmenso y extraordinariamente bello.

Una belleza que, siendo tan majestuosa, no la valoramos ni cuidamos como debiéramos y merece ser cuidada. Me refiero a nuestra madre naturaleza, que ha sido y es, el dios más arcaico conocido en la Tierra de siempre, representada por el sol, por ser el astro más visible y vital para la vida en el mundo.

El planeta Tierra, durante los millones de años que tiene su existencia, está dotado de sistemas de limpieza del medio natural de forma, sutil y eficiente; para poner ejemplo, voy a hacer referencia al elemento que más influye en la contaminación de nuestro planeta, el petróleo. Elemento éste generado durante millones de años, que se forma con toda la putrefacción y la basura que de forma tan callada, eficiente e imperceptible, ha ido acumulando la naturaleza.

Hoy que el tema de la contaminación y el medio ambiente está tan parafraseado por todos, hablando y hablando muchísimo sobre él, pero solo eso, argumentando daños ocasionados por el ser humano y no aportando soluciones, más bien lo contrario, ya que todo el entramado industrial, está basado en el petróleo, mal llamado "oro negro". Soluciones de difícil encontrar, ya que como decía un pastor y ganadero, amigo mío, las inmundicias y basura que ha ido almacenando la naturaleza, durante millones de años, el hombre ha sido capaz mediante su ambiciosa inconsciencia de extraerla de las entrañas de la Tierra y expandirla por todo el planeta, dándose la paradoja de hacerlo por el bien de la humanidad. Cuando por pura lógica expandir la concentrada putrefacción y basura del mundo, durante millones de años, en un periodo de 200, hace que la Tierra cada vez se parezca más a un mar lleno de chapapote, o lo que es lo mismo, un estercolero.

Etiquetas