Opinión

El cielo clama justicia

Por
  • Mª GLORIA DÍAZ PERAIRE
OPINIÓNACTUALIZADA 21/12/2019 A LAS 01:00

Celebramos el acontecimiento principal de la historia de la humanidad: Dios se hace niño, nace de una mujer, María, para ser humano como nosotros.

Él es nuestro guía, nuestro salvador, el enviado de Dios y vale la pena recordarlo tal como dice un hermano nuestro de la Familia Salesiana. Dicho esto, sería muy ruin por nuestra parte que nos olvidáramos en estas santas fechas de tanta gente que hay en este mundo que sufre todo tipo de injusticias y vejaciones, en fin, me viene a la memoria cuántos niños y adolescentes que no son tan afortunados como mi hijo Antonio, que nació fruto del amor de un papá y una mamá que lo quieren con locura, presos que nacieron de una familia desestructurada y algunos que no fueron bien tratados en centros de menores, sin ánimo de ofender a nadie, y que una vez cumplida su condena saldrán del "talego", si me permitís la expresión usando su jerga, y serán tratados por la sociedad como unos "apestados" a los que poca gente dará una oportunidad mientras que otros presos de familias estructuradas y con títulos y poder saldrán del talego como héroes y encima escribirán hasta libros y todo el mundo les aplaudirá, en fin, qué injusta es la vida señores...

Por lo tanto y sin enrollarme más de lo debido, ya que mi objetivo no es vacilar ni cansar a nadie porque sino ya hace meses que hubiera hecho este escrito, quiero que mi amigo Josan, el hombre que perdió su trabajo injustamente en el lugar santo de peregrinaje de la Ermita de Nuestra Señora de Salas y de la Huerta, lo recupere y sobre todo, algo muy importante que merece todo ser humano, que se restaure su honor y dignidad, porque este sábado en el que muchos ciudadanos nos reunimos para celebrar la Navidad o cada uno lo que quiera, que todos somos muy libres, por supuesto que sí, sufrí mucho al verlo y desde aquí pido al alcalde de Huesca, el señor Felipe, que responda a este buen hombre y que tal como me dijo un policía de Huesca en la Manacor, un hombre noble, y porque no, le pidan perdón la persona o las personas que tengan que pedírselo por todo el daño causado y sus efectos colaterales sin meterme donde no me llaman ya que la intimidad es un derecho básico de todo ser humano y ya vale de tanta injusticia.

Feliz Navidad a todos y coherencia.

"Al tardecer de la vida nos juzgarán de Amor", San Juan de la Cruz.

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