Opinión

Lo que hoy importa no es la verdad de las cosas sino la verdad de las mayorías

Por
  • JAVIER ÚBEDA IBÁÑEZ
OPINIÓNACTUALIZADA 26/12/2019 A LAS 01:00

La posmodernidad ha generado un tipo de cultura donde se han invertido los términos. La realidad ya no es lo que existe objetivamente sino lo que a cada cual le parece ver; de lo que se trata ya no es de descubrir hechos verdaderos acerca del mundo real sino de crearlos. El hombre se ha convertido en la medida de todas las cosas, siendo los estados quienes a través de los pactos y los acuerdos dan con la clave para dirimir los posibles conflictos sociales. La sociedad occidental ha decidido que sea el Estado quien nos diga qué es lo legítimo y lo ilegítimo, que sea él quien decida qué es lo correcto y lo que más conviene. En definitiva, lo que hoy importa no es la verdad de las cosas sino la verdad de las mayorías, tal como dijera en su día Konrad Adenauer: "Lo importante en política no es tener razón, sino que se la den a uno".

Si reparamos un momento en lo que pasa a nuestro alrededor nos daremos cuenta cómo el sentir de las mayorías se impone despóticamente sobre las minorías. Cómo "lo democrático" ha pasado a ser la categoría suprema exclusiva y excluyente. Si no te cobijas bajo el paraguas de las mayorías de nada te va a servir que te asista la razón. Ser demócrata ha llegado a ser el título indispensable para poder vivir en esta sociedad y si no gozas de esta consideración estás perdido, nadie te va a tener en consideración, vas a quedar estigmatizado. Es como si con la llegada de la democracia la humanidad hubiera alcanzado su realización suprema y hubiéramos llegado al fin de la historia.

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