Opinión

¡Y dale con la modernidad!

Por
  • LUIS GARCÍA NÚÑEZ
OPINIÓNACTUALIZADA 31/08/2020 A LAS 02:00

Los "gilipuertas" siempre han existido, pero parece que alguien últimamente está sembrando los campos de la expresión y está dando sus frutos. Vamos, que la cosecha va prosperando.

Hay una serie de comunicadores -dicho así simplemente, porque no creo que sean profesionales de la palabra sino que algunos son advenedizos-, que a la hora de dirigirse al gran público, especialmente en los medios televisivos (aunque no se escapan los de algunos en las emisoras de radio) que están empeñados en contaminar nuestra forma de verbalizar, por otra parte tan rica en nuestro idioma: el español.

La palabreja que como papagayos van propalando esos comunicadores, que valiéndose de la imitación por no quedarse atrás en el "progreso", en lo "in", a cada palabra que van a pronunciar le añaden al final… "seeee", en algunas ocasiones sustituyéndolas por el… "aaa" … "eee" y alguna otra morcilla. Hablen claro y con normalidad, que el personal les entenderá.

Ejemplo: en la tarde de ayer… seee… las autoridades sanitarias… seee ...advirtieron que en los próximos días... seeee.

¡Pero vamos a ver, a qué viene ese modo de expresarse! ¿O es que ya no saben hacerlo correctamente, hilvanando las palabras unas con otras con sus correspondientes espacios de separación, sin necesidad de añadir muletillas pacatas De algún modo estamos prostituyendo nuestra forma normal, correcta, de expresarnos, de dirigirnos a nuestros interlocutores.

Por otra parte, muy recientemente se ha hecho presente una palabreja, cuando queremos referirnos a una cosa, prenda, etcétera, que es antigua, y es... "vintage". Últimamente ya aparece en la sopa de letras. Parecen indicarnos que si no la utilizamos somos poco menos que unos catetos.

¿Y qué me dicen de ese otro vocablo, en estos días tan utilizado y de moda : Influencers.

Como si en nuestro diccionario, nuestro idioma, no existiera ya el influyente.

¡Vaya tropa! que diría el político.

¡Que para ser modernos, solo es preciso serlo, pero con orden y concierto, y utilizar nuestro riquísimo idioma español que es muy vasto y cercano!

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