Opinión

TRIBUNA ALTOARAGONESA

Entrevista al alcalde

Por
  • Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Huesca
OPINIÓNACTUALIZADA 25/05/2021 A LAS 00:05
luis felipe alcalde huesca foto pablo segura 13 - 5 - 21[[[DDA FOTOGRAFOS]]][[[DDAARCHIVO]]] Fecha: 13/05/2021 Autor: descri: luis felipe alcalde huesca foto pablo segura 13 - 5 - 21[[[DDA FOTOGRAFOS]]] [Original: luis felipe011.jpg] notas: Fecha de entrada:14/05/2021
Luis Felipe, alcalde de Huesca
Pablo Segura

La Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Huesca desea puntualizar las declaraciones realizadas por el alcalde de la ciudad, Ilmo. Sr. Luis Felipe Serrate, en la entrevista publicada en el diario de su digna dirección el pasado domingo 16, en relación con el proyecto urbanístico municipal para el antiguo Seminario Conciliar.

Asegura el alcalde que “hay que recuperar espacios que han sufrido una degradación y que, respetando el valor patrimonial es necesario actuar”. A renglón seguido afirma que “la actuación del Seminario es un proyecto de regeneración del casco histórico, manteniendo el patrimonio y abriendo espacios a la ciudadanía”.

Desde la Plataforma para la Defensa del Patrimonio consideramos que regenerar no es prescindir de edificios, mutilar conjuntos ni despreciar estructuras urbanas consolidadas a lo largo de los siglos. A esto se llama derribar.

El Seminario tiene una superficie construida de 9.241,26 m2, de los que, de acuerdo con el proyecto de demolición parcial suscrito por los técnicos municipales, se prescinde de 4.241,00 m2, es decir, el 45% del viejo Seminario acabará triturado en la escombrera.

La ciudadanía no necesita que su Ayuntamiento “abra espacios”, la ciudadanía quiere que se respete el patrimonio. La zona más importante amenazada inicuamente por la piqueta fue calle en época romana, emplazamiento militar en tiempo de la Zuda andalusí, palacio del walí y de los primeros reyes de Aragón, espacio que acogió las Casas de Montearagón y en el siglo XVI adoptó la conformación actual. Nunca ha habido una zona verde en este ámbito, de manera que es imposible recuperar lo que no ha existido.

No es un argumento de rigor asegurar que se respetará lo que está protegido, antes al contrario, es una trampa, una afirmación vacía y engañosa. El Ayuntamiento tiene la obligación de respetar las zona protegidas y eso no es un mérito ni una decisión generosa y graciable, también debe someter el proyecto a la Comisión Provincial de Patrimonio, protocolo que parece obviar en todas sus manifestaciones revelando así su declarada intención.

Con todo, debería imponerse mantener todo el conjunto atendiendo a razones históricas, arquitectónicas, urbanística e incluso sentimentales dada la importancia del monumento en el ámbito de un casco antiguo que también goza de protección, aunque se ignore y vilipendie la misma con inusitada frecuencia.

A tenor de lo señalado, el alcalde y su equipo de gobierno bien podrían responder a algunas preguntas, aunque incómodas como las entidades que se las plantean lo son para su acción política tan deficiente en democracia y rasa en participación: ¿Qué razones objetivas se pueden aducir para mantener un proyecto altamente lesivo con los bienes patrimoniales de la ciudad? ¿Por qué se dilapidan recursos culturales y turísticos como la identidad e integridad de este conjunto para convertirlo en un supuesto paseo y mirador que a nadie interesa? ¿Por qué no figura entre los posibles futuros usos el traslado de los Servicios Sociales municipales que están pagando 3.600,00 € mensuales de alquiler en la antigua oficina de la Caja Rural?

El complejo industrial del Matadero se salvó por la acción popular y el empeño de una concejala, Marisol Punzano, del Movimiento Comunista, que impulsó la declaración de BIC. El Ayuntamiento en pleno, incluido el PSOE, votó en contra de esta protección el 21 de marzo de 1980. Sabemos que Luis Felipe es contrario a la memoria, pero debería reconsiderar su discurso actual y aprender de la historia democrática y del impulso cívico de la ciudadanía organizada.

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