Opinión

TRIBUNA ALTOARAGONESA

MIR: ¿Queda alguna neurona en el Ministerio de Sanidad?

Por
  • José María Borrel Martínez
OPINIÓNACTUALIZADA 25/05/2021 A LAS 00:05
José María Borrel Martínez Colegio de Médicos
José María Borrel Martínez, presidente del Colegio de Médicos de Huesca
Pablo Segura

Si acaso dejo la respuesta a esta pregunta para el final, y planteo la última agresión del Ministerio de Sanidad al sistema público de salud, del que inicialmente van a ser víctimas los compañeros médicos recién egresados que quieren acceder al sistema de especialización (MIR), pero que nuevamente va a repercutir de forma negativa en una sanidad pública ya muy tocada por el olvido de nuestra clase dirigente, unido a la pandemia que todavía sufrimos.

Hasta ahora, los futuros residentes en el proceso de adjudicación de plazas para especialidad médica, de forma presencial o telemática a tiempo real, elegían la especialidad, ciudad y centro sanitario en donde se iban a formar en general los próximos 4 o 5 años. El orden se establece tras la correspondiente prueba selectiva, ya efectuada este año, y los aspirantes veían lo que se iba eligiendo y cuando les tocaba turno seleccionaban entre las plazas restantes. De ahí salían y decían “he elegido anestesia en La Fe de Valencia”, y a celebrar la elección con amigos y familia, porque era para esa persona una buena opción la anestesia y la ciudad de Valencia. A partir de ahora, con la ocurrencia ministerial, va a ser “me ha tocado anestesia en Valencia”, y la primera pregunta que le hagan amigos y familia será “¿te gusta anestesia?”, y la segunda “¿y querías vivir en Valencia?”. Han transformado la elección en una especie de sorteo.

Por incompetencia o por ignorancia van a obligar a los aspirantes a poner en orden tantas plazas como sea su posición. Es un tema ya visto todo este tiempo con el Ministerio, y es que trabajan con números, no con personas, sean vivos o muertos. Son incapaces de ver que no es una elección de puesto de trabajo, sino que es, por fin, el inicio de un proyecto vital, que les va a tener formándose hasta al menos los 30 años, para dar un servicio superespecializado a la sociedad. Y que la elección de plaza está en muchos casos condicionada a una posible pareja, y un aspirante cualquiera modificará su elección en base a la que haya hecho su compañera previamente, por poner solo un ejemplo.

Son 7989 plazas este año. ¿Quién es capaz de ordenar racionalmente 1.000, 2.000, 5.000 u 8.000 plazas? Quien no lo haga perderá su opción.

Si en el Ministerio se miraran los estudios que cada año hace el Dr. Vicente Matas, del Sindicato Médico de Granada (CESM) y Vocal Nacional de Atención Primaria Urbana de la OMC, sabrían que a pesar de esa elección, personal y voluntaria, cada año hay renuncias posteriores al comprobar que eso no lo era lo soñado, y prefieren repetir examen al año siguiente. Son plazas que se pierden para siempre, y con este sorteo las renuncias se pueden disparar.

En estos momentos, en que sabemos que el principal problema de la sanidad, aparte de la falta de gestión política, es la carencia de profesionales, ¿nos podemos permitir seguir formando menos profesionales de los que ya hoy harían falta? No me puedo extender más con otros matices, pero que nadie piense que el problema es personal de los aspirantes. Es un ataque injustificado y brutal contra la sanidad pública, sin razón alguna, en donde incluso el anterior Director General de Ordenación Profesional, por cierto, poco amigo también de los MIR pero que finalmente desarrolló un sistema de elección telemática que respetaba la elección personal de los candidatos, ha definido como una “desmesura”, improvisado, inseguro, exagerado, excesivo…

Antes de responder a la pregunta del titular de este escrito, añado el hecho de que dejen en manos de los ciudadanos la elección de la segunda dosis de vacuna tras administrarles la primera, Astra-Zeneca, sin haberles dejado elegir entonces. Y ahora sí, mi respuesta es que claro que hay neuronas en el Ministerio de Sanidad, muchas, lo que sucede es que las directrices políticas, o los repetidos e incomprensibles relevos (5 ministros en los últimos 3 años, 7 en los últimos 5) impiden que la razón se imponga.

Los médicos que quieren empezar a especializarse serán los que nos cuiden en muy pocos años. Si los cuidamos nosotros ahora, podrán ser el sustento de nuestro sistema sanitario en el futuro.

Presidente del Colegio Oficial de Médicos de Huesca

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