Opinión

Editorial

Mucho más, y nada menos, que fútbol

Por
  • Diario del Altoaragón
OPINIÓNACTUALIZADA 01/06/2021 A LAS 00:05
Escuela Base Aragonesa de Fútbol
Felipe Faci, Miguel Gracia, Luis Felipe y José Antonio Martín "Petón" ayer en la presentación de la Escuela Base Aragonesa de Fútbol.
Rafael Gobantes

LA ESCUELA BASE ARAGONESA de Fútbol ha puesto los cimientos para convertirse en una realidad. La Sociedad Deportiva Huesca, la Fundación Alcoraz y las tres principales instituciones participaron en la presentación de un ambicioso proyecto en el que van a aportar financiación, terreno e instalaciones. Es, nada menos, y mucho más que fútbol, una iniciativa que aúna educación y valores deportivos, oportunidades para los jóvenes y un camino abierto para que Aragón disponga de las instalaciones más adecuadas para la competitividad en el germen y la atracción de talento. Un planteamiento que trasciende la ciudad y la provincia de Huesca para convertirse en el gran semillero de buenos futbolistas y personas comprometidas a través de metodologías avanzadas que combinan la enseñanza, la ciencia y la innovación.

La Escuela Base Aragonesa, siguiendo la estela que ha perfilado la Sociedad Deportiva Huesca, constituye adicionalmente un verdadero desafío a las leyes demográficas de la gravedad y del fútbol que, hasta no hace mucho, establecían una relación directa entre el censo poblacional y la riqueza económica con los resultados en las competiciones, vulneración natural del principio de que se trata de una modalidad en la que se enfrentan como rivales once contra once y en teórica igualdad de oportunidades. A través del trabajo bien hecho, de los valores más puros como la humildad, el esfuerzo y el estudio, de la educación y del rigor, ciudades como Huesca (detrás de las cuales participan en esta bandera de la ilusión la provincia y la región además de su proyección nacional e internacional tras dos pasos por la élite) incorporan al concepto de cantera virtudes que trascienden las habilidades y los conocimientos para elevar el reinado de las actitudes. Y así se llega al teatro de los sueños que es El Alcoraz.

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