Opinión

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¡¡ Que vienen los 'señores con puro'!!

Por
  • Fernando Jáuregui
OPINIÓNACTUALIZADA 02/07/2022 A LAS 00:05
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Zipi/EFE

La estrategia 'posatlántica' de Pedro Sánchez parece ya clara, al menos en estos momentos: ha encontrado al enemigo a quien atacar. Son esos "señores con puro" (lo dijo el jueves en La Sexta) que anidan en los "cenáculos madrileños". Esos que, al parecer, van difundiendo con falsedad que él, Sánchez, no se presentará a las próximas elecciones porque aspira a un alto cargo europeo (¿sustituir a su admiradora von der Leyen?). Son esos "poderosos", con intereses inconfesables y "terminales políticas y mediáticas" que lanzan bulos en su contra. Hacía tiempo que no veía una estrategia de comunicación tan equivocada.

No, Sánchez, el triunfador en los foros internacionales, no está hilando con 'finezza' su plan de comunicación interno. Ignoro quiénes son esos poderosos señores que fuman puros, ni sé con certeza en qué 'cenáculos madrileños' anidan. Sí sé que hay quien hace correr 'memes' y 'fake news' con mala baba contra Sánchez y su familia, y eso me parece, lo dije y lo digo, intolerable. Sé también que hay colegas míos que se atrincheran en la repulsa absoluta al Gobierno, hasta el punto de asegurar que "no ha hecho una sola cosa buena" en sus cuatro años de existencia. Y eso, cuando hasta Alberto Núñez Feijóo ha tenido la elegancia de elogiar la buena factura de la 'cumbre' de la OTAN, agradeciendo a Sánchez esta aportación a la buena imagen de España.

Por cierto, ¿será Núñez Feijóo el hombre del puro y de los cenáculos capitalinos? Que yo sepa, el presidente del PP, que sin duda prefiere los paisajes gallegos a los de la capital, no fuma puros. Y no sé si es el cabecilla de esos 'poderosos', que quizá pueblen el Ibex --quién sabe, porque el presidente no concreta más sobre su frente opositor--. Pero me da la impresión de que, más allá de acusar, quizá excesivamente, al Ejecutivo de Sánchez de intentar 'desmontar las instituciones', no es Feijóo el destinatario de los venablos presidenciales.

Yo sí creo que Sánchez ha hecho cosas buenas (y regulares, y malas) durante sus cuatro años como gobernante. Y que no trata de cargarse las instituciones, aunque haya tratado de aprovecharse de ellas en lo que se pueda. Pero habría de reconocer que, últimamente, no da una a derechas, nunca peor dicho: 'Pegasus', Indra, el INI, las reformas sobre lo reformado para forzar la renovación del Constitucional, son ejemplos de cómo no hay que manejar las crisis. De acuerdo, todo lo fiaba al buen éxito de la 'cumbre' atlántica, que haría olvidar otros 'pequeños detalles'. Pero no, ahí siguen esos líos domésticos que empeñan la grandeza de los fastos internacionales. ¿Y ahora? ¿A esperar el desenlace de otro hito, el debate sobre el estado de la nación, ante un hemiciclo donde no estará Feijóo y son muy pocos, que se sepa, los que fuman puros?

Lamento, en serio, la política de los estereotipos. El tiburón empresarial con chistera, gafas oscuras y, claro, puro, se quedó en las viñetas de Chumy-Chumez. Y ha de acostumbrarse el presidente a que los medios de comunicación son muy libres de adoptar las ideologías y posturas que quieran (ya lanzó alguna andanada contra los medios en su 'Manual de resistencia'). Es más. me parece lógico que algunas empresas, varias de las cuales por cierto seguramente merecerían alguna crítica severa, recelen de los planes impositivos anunciados por voces del Ejecutivo.

No, no puede Sánchez enrocarse en que cualquier crítica, cualquier comentario sobre las 'dos almas' del Gobierno, las quejas sobre la conducción económica del país, son casi una alta traición a la patria. Ni puede, cuando ha intentado un 'golpe de mano' contra el poder judicial, alegar, como sé que se alega en algunos pasillos oficiales -que a veces esos sí que son 'cenáculos'-, que los jueces y los periódicos son la verdadera oposición frente al Gobierno 'progresista, igualitario y feminista' que actúa 'en favor de las clases medias trabajadoras'.

Ni tampoco resultan creíbles los alegatos contra 'los poderosos' por parte de quien es el personaje más poderoso de España. El frentismo, aquel 'las derechas no pasarán' y el 'no y no' a cualquier propuesta del PP, ha sido la faceta más equivocada en el camino de Sánchez hacia el poder. Que no repita el error cuando ya ha alcanzado ese poder. Se lo dice alguien que hace muchos, muchos, años que dejó de fumar puros y cuyo único cenáculo está en el título de su blog, en su ordenador y en este espacio que tan generosamente se me deja.

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