Sociedad

FORMACIÓN ARTÍSTICA

La Escuela de Talla de Monzón, cauce para la creatividad

Se trata de un espacio donde aprender a manejar varias herramientas

La Escuela de Talla de Monzón, cauce para la creatividad
La Escuela de Talla de Monzón, cauce para la creatividad
F. J. P.

LORENZO Mur, director de la Escuela de Talla de Monzón, prefiere denominarla "Centro de Oficios Tradicionales", pero dado que el primer nombre pervive por tradición entre el vecindario y en la oferta de la Concejalía de Educación, este artículo lo mantiene. En todo caso, el concepto no se resiente: un espacio para aprender a manejar herramientas que ayudan a encauzar la creatividad personal.

El polifacético profesor domina la talla de madera y piedra, la forja, la tornería, el pirograbado, la lutería e, incluso, la impresión en 3D, modalidad de "artesanía digital" que ha incorporado este curso con el objetivo de captar a un alumnado juvenil.

"La Escuela de Talla o Centro de Oficios Tradicionales no encorseta. A los alumnos se les dan las claves para la iniciación, los rudimentos del trabajo artesanal, y se les facilitan las herramientas y los primeros materiales, y son ellos los que con su imaginación y sus ganas plantean retos y proyectos. Durante el tiempo que pasan aquí se sumergen en la labor y se alejan del estrés y otros problemas cotidianos. Yo diría que son felices", apunta.

La Escuela ocupa los barracones prefabricados situados en la trasera del colegio "Aragón" y funciona los lunes, miércoles y viernes de siete a nueve de la tarde. Mur marca los ejercicios de iniciación en los que los alumnos se familiarizan con gubias, formones, limas, serruchos, pirograbadores, punteros y otros utensilios, y les aconseja para que superen los niveles de dificultad. "Si tienen ilusión, ya han ganado media batalla -comenta-. Conforme cogen experiencia, se plantean trabajos más complicados. El abanico de posibilidades es enorme: tallas de escudos, de figuras, de bustos, de juegos típicos tradicionales, de dulzainas y gaitas de boto, elaboración de piezas con el torno, forja antigua y moderna… Creo que el centro es un "lujo" desde el punto de vista de la promoción de los oficios tradicionales".

ENCANTADOS

Los alumnos están encantados con la actividad diaria. Isidro, por ejemplo, que hasta la jubilación fue un curtido albañil, se esfuerza en pulir unas castañuelas en madera de carrasca para regalárselas a su nieta. "Yo no había tocado la madera en mi vida. Ahora es una distracción que me ha enganchado. Poco a poco le coges el tranquillo y quieres más", señala.

Elisa pica una piedra de alabastro (piedra caliza fácil de modelar) y dice que no había cogido un mazo y un puntero hasta que llegó a la escuela. Prepara un objeto decorativo de dibujos florales. Se relaja y se divierte. A su lado, Antonio termina los soportes de piedra caliza para unas estatuillas (se le nota la veteranía), y un poco más allá, Olivia da sus primeros pasos en la talla de madera perfilando un cubo que se aguantará sobre un vértice.

IMPRESIÓN 3D

La máquina de impresión 3D es el último "juguete" de la escuela. Lorenzo controla el ordenador en el que nace el dibujo que será la simiente de una pieza. "Si alguien no domina las nuevas tecnologías, no hay problema: le enseñamos. Sí que resulta importante tener conocimientos de dibujo", explica. La tarjeta de la impresora recibe el diseño, se prepara el ovillo de hilo de material fungible (plástico, resina, poliéster, peek, cobre, latón…) y la máquina "crea" el objeto. El profesor subraya: "Las posibilidades son infinitas. A los chavales les puede servir de base para los estudios de carácter técnico, y a cualquier persona para fabricarse una pieza de mantenimiento. Se trata de otro tipo de artesanía. Digital, pero artesanía".

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