Sociedad

PRIMERA EDICIÓN

La reflexión sobre la felicidad y el perdón atrajo a 265 personas

El congreso nace con vocación de continuidad y en el debut se centró en "el perdón"

La reflexión sobre la felicidad y el perdón atrajo a 265 personas
La reflexión sobre la felicidad y el perdón atrajo a 265 personas
F.J.P.

MONZÓN.- Un total de 265 personas ha participado este sábado en el I Congreso "Yo Soy. La felicidad es el camino" celebrado en el auditorio San Francisco de Monzón. La propuesta del área de psicología de la Concejalía de Asuntos Sociales y Salud ha atraído a participantes de Huesca, Zaragoza, Ávila, Barcelona, Lérida, Madrid, Murcia y Navarra. El congreso nace con vocación de continuidad y en el debut se centró en "el perdón". Las charlas las impartieron Jenny Moix, doctora en psicología y profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona, Fidel Delgado, psicólogo clínico con experiencia en el Hospital La Paz de Madrid, Daniel Fernández, un delineante gallego que sufrió graves heridas en un accidente causado por un conductor ebrio, y Enrique Martínez, psicoterapeuta, sociólogo y teólogo. Además, la montisonense Estela Parra presentó la app "Happ. Tu entrenador de felicidad".

El alcalde, Álvaro Burrell, y la concejal de Asuntos Sociales, Alicia Moli, han mostrado su satisfacción por la alta participación, han aplaudido el trabajo del equipo dirigido por Raquel García, la psicóloga municipal, y han apostado por nuevas ediciones con actividades paralelas "para conocer la ciudad". Ambos han remarcado el interés que despierta en gran parte de la sociedad la reflexión sobre conceptos como la felicidad, el perdón y la culpa "en el camino hacia el bienestar interior".

LIBERACIÓN

Moix ha titulado su conferencia "Lo único que falta en tu vida eres tú". En la disertación ha hablado del "mono travieso" (una parte del yo) que juzga las emociones, aviva los sentimientos de culpabilidad, entra y sale de la mente sembrando pensamientos de angustia, ira o miedo ("salta de rama en rama") y, en definitiva, no permite a la persona avanzar y ser feliz.

"No podemos impedir que el mono entre, pero sí conseguir apartarlo con rapidez. Ahí entra el "yo observador", el que acepta la naturaleza humana con humildad y opta por pasar página. De lo contrario, no perdonaríamos nunca. He conocido personas que de pronto, una mañana, después de reconcomerse durante años, descubren que el resentimiento no tiene sentido. Y entonces abandonan la jaula que les tenía atrapados.

Y añadió: "En general, perdonamos el pasado para afrontar el futuro, como un mecanismo de liberación. Las emociones ni se gestionan ni se controlan: se observan, se aceptan y no se juzgan. El perdón no es olvidar, no implica necesariamente la reconciliación y no hay por qué entender al otro. En realidad, y sé que la frase puede resultar difícil de asimilar, no hay nada que perdonar".

Delgado, apoyado en las metáforas y el humor, ha abundado en el planteamiento de que "yo soy" significa plenitud y vida ilimitada, y ha animado a la audiencia a abandonar el formato de "poco yo" que viene impuesto por condicionamientos sociales, vivencias negativas que hacen el papel de barreras insuperables y la creencia de que la culpa de todo procede "de fuera". Y ha compartido con Moix la idea de que "el resentimiento viene a ser como una cárcel".

CULPA Y PERDÓN

En 2004, un conductor ebrio y que circulaba en sentido contrario arrolló a David Fernández, que iba en moto. El gallego arrastra importantes secuelas físicas "y otras que no se ven porque están en el interior". Pasado un tiempo grabó el documental "Mil sonrisas y un perdón" que narra el reencuentro con el causante del siniestro.

El gallego, que personificó el ánimo de lucha y el optimismo ante las vicisitudes que depara la vida, explicó su experiencia este viernes a los alumnos del colegio salesiano "Domingo Savio".

Finalmente, Martínez ha desarrollado la ponencia "De la inocencia a la culpa; de la culpa a la confianza". El teólogo ha aconsejado "crecer en comprensión para desenmascarar el sentimiento de culpa tan arraigado en los seres humanos". Según ha dicho, la disección de la culpa, con ayuda de la psicología y la espiritualidad, acaba en confianza, "tan necesaria para el crecimiento integral de la persona".

El Congreso ha concluido con una mesa participativa y un ejercicio de risoterapia.

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