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EXPOSICIÓN

Huesca da a conocer los tristes secretos del Fuerte de San Cristóbal

El Centro Cultural Manuel Benito Moliner acoge una exposición hasta el 13 de octubre

Huesca da a conocer los tristes secretos del Fuerte de San Cristóbal
Huesca da a conocer los tristes secretos del Fuerte de San Cristóbal
P.S.

HUESCA.- El grupo Historia Huesca, en colaboración de la Asociación Txinparta, da a conocer la triste historia del Fuerte de San Cristóbal con la exposición Que aflore lo enterrado.

Inaugurada este vierenes en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, la muestra reúne varios paneles que explican algunos sucesos ocurridos en esta fortificación de finales del siglo XIX, situada en lo alto del monte Ezcaba (Navarra).

"Se habilitó como prisión a partir de 1934 y tuvo esta función sobre todo desde el 18 de julio de 1936, cuando estalló la Guerra Civil española", explicó Luis Arduña, uno de los responsables de la exposición.

Dos años después del inicio de la contienda, el Fuerte de San Cristóbal tuvo que hacer frente a una fuga, en la que escaparon 795 prisioneros republicanos. Lamentablemente, solo tres de ellos consiguieron cruzar la frontera, mientras que el resto "o fueron abatidos o recapturados de nuevo", Esta es una de las historias que aguarda la fortaleza y que sus organizadores estimaron que "debía conocerse", así como la recuperación del Cementerio de las Botellas, anexo al recinto.

Allí descansan los cuerpos de "131 prisioneros muertos de tuberculosis" y tiene esta denominación porque eran enterrados "con una botella de vidrio en la que figuraban sus datos", especificó Arduña, que junto con sus compañeros ha llevado hasta el antiguo Matadero una reproducción de una de estas tumbas.

Además de explicar los orígenes y las vicisitudes a las que tuvo que hacer frente el Fuerte, la exposición se centra sobre todo "en lo que significó la represión franquista" en una comunidad como Navarra, "en la que no hubo frente de batalla".

"Algunas de estas historias son también extrapolables a las que ocurrieron en muchas otras partes del país, en las que sucedieron cosas que durante mucho tiempo también han estado ocultas", afirmó Arduña.

Por este motivo, la exposición trata de "aflorar lo enterrado" y reclama "justicia" para todas las "víctimas del conflicto y la represión".

"Es una condena a lo que ocurrió y también una iniciativa para recuperar lo que sucedió, con el ánimo de que no vuelva a producirse en ninguna parte", sentenció el responsable de la exposición, que se podrá visitar hasta el próximo 13 de octubre.

EL IEA ACOGERÁ UN CICLO SOBRE EL TEMA EN OCTUBRE

El Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) organizará un ciclo de actividades en el marco de la muestra, que tendrá lugar los tres primeros días de octubre.

Se inaugurará el martes con una conferencia a cargo del historiador Koldo Pla, representante de la Asociación Txinparta, y un día después, se proyectará una película sobre la fuga que ocurrió en el Fuerte en 1938.

Por último, el historiador Fernando Mendiola hablará sobre los prisioneros que estuvieron en la fortificación, que fueron tratados como "esclavos".

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