Sociedad

ECOS - LA VENTANA DEL CONSUMIDOR

Un vecino de Huesca recupera 4.000 euros reclamados al banco, tras ser víctima del uso fraudulento de su tarjeta de crédito

Un vecino de Huesca recupera 4.000 euros reclamados al banco, tras ser víctima del uso fraudulento de su tarjeta de crédito
Un vecino de Huesca recupera 4.000 euros reclamados al banco, tras ser víctima del uso fraudulento de su tarjeta de crédito
S.E.

Este es el caso que nos acerca este sábado la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) del Ayuntamiento de Huesca. José se presentó en este servicio con un recorte de la "Ventana del consumidor" que publica DIARIO DEL ALTOARAGÓN en la sección Ecos de su edición de papel, comentando que él estaba en la misma situación: Se habían cargado compras en su tarjeta de crédito que no había realizado y, pese a presentar una denuncia en la Dirección General de Policía y tras hablar con la entidad bancaria, no se le había devuelto el dinero.

En el caso que José comparaba con el suyo, la OMIC había conseguido que a la afectada se le devolvieran 875 euros.

Le explicamos que casos similares podían tener diferentes soluciones. En el caso de José eran hechos que habían sucedido hacía más de un año y eran un poco diferentes. No obstante, le invitamos a que presentara la reclamación en ese mismo momento.

José relató que estando en el cajero sacando dinero con su tarjeta de crédito, alguien le dijo que se le habían caído unos billetes. Se inclinó a recogerlos y, cuando quiso seguir con la operación, la tarjeta que había insertado en el cajero había desaparecido.

Comenzó a manipular el teclado pero no salía la tarjeta, y otra persona que aparentemente esperaba para utilizar el cajero le dijo que se la habría tragado la máquina.

José no le dio importancia y, como era sábado, esperó al lunes para preguntar en el banco por su tarjeta. Cuando fue a la sucursal le informaron de que no habían encontrado su tarjeta y, al verificar el saldo y los movimientos desde esa fecha, comprobaron que esa tarjeta se estaba utilizando y que aparecían extracciones efectuadas en diferentes cajeros por importes de 2.000 euros.

También se habían registrado compras en establecimientos de Huesca y de otra ciudad por importe de otros 2.000 euros. El banco anuló la tarjeta pero ya le habían quitado 4.000 euros.

José presentó la denuncia en la Dirección General de la Policía y la adjuntó a la reclamación que presentó también en la entidad bancaria, pidiendo el reembolso de esos importes que él no había autorizado. Un año después, no le habían reembolsado los 4.000 euros y nadie le informaba de nada.

Desde la OMIC, a pesar de la problemática de la reclamación, realizamos la mediación amistosa con el S.A.C. (Servicio de Atención al Cliente) de la entidad bancaria. La Ley de Servicios de Pago protege al usuario y limita su responsabilidad en estos casos, por ello reclamamos a la entidad bancaria el reembolso de los 4.000 euros defraudados con la tarjeta de crédito de José.

Aunque las entidades bancarias tienen un plazo de dos meses para contestar, diez días después teníamos una respuesta a la reclamación de José sobre el incidente ocurrido hacía más de un año.

El Servicio de Atención al Cliente del banco comunicaba que tras revisar los hechos que describíamos, daban por finalizada la intervención aceptando la solicitud de mediación amistosa atendiéndola de forma favorable, y en los próximos días procederían a regularizar la situación de su cliente.

Unos días después, José pasaba por la OMIC para comunicar que el banco le había reembolsado los 4.000 euros reclamados, y agradecido nos invitaba a publicar su caso.

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