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Fernando Garrido: “Me gusta mucho la montaña y viajar cuanto más lejos, mejor”

El montañero de Jaca, que perdió a sus padres y a un hermano en un atentado de ETA, ostenta el récord de permanencia en altura y fue pionero al subir el Cho Oyu en invierno

Fernando Garrido: “Me gusta mucho la montaña y viajar cuanto más lejos, mejor”
Fernando Garrido: “Me gusta mucho la montaña y viajar cuanto más lejos, mejor”
S.E.

Como buen hijo de militar, fui de aquí para allá, pero si me preguntan "¿de dónde eres?", digo "de Jaca". He vivido sobre todo entre Zaragoza y Jaca", aclara Fernando Garrido, que lleva 28 años residiendo de forma consecutiva en la capital jaquesa, donde ya vivió en su juventud por el trabajo de su padre. "Al final, he hecho mi vida aquí. Lo de haber nacido en Madrid es anecdótico, porque mi familia no es de allí y nunca hemos vivido allí".

Su pasión por el mundo de la montaña se la inculcó su padre, Rafael. "Era muy montañero y estaba en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE). Era diplomado en esquí y montaña. Y a los seis hermanos, más que la técnica, nos metió desde pequeños la afición y el amor por el montañismo".

En 1986, Fernando Garrido perdió a su padre, gobernador militar de Guipúzcoa, en un atentado cometido por la banda terrorista ETA, durante el que también murieron su madre, Daniela Velasco; y su hermano Daniel. El triple asesinato marcó un antes y un después en la familia, que salió adelante y dejó su huella en la historia del alpinismo internacional.

"De los cinco hermanos, Javier y yo hemos sido los que más nos hemos dedicado a la montaña. Nos hicimos profesores de esquí y guías de montaña y tenemos con otros socios una empresa, Aragón Aventura, que está en Jaca y con la que viajamos por todo el mundo, sobre todo por Europa, pero también por los Andes, el Himalaya, África o Alaska. Estamos todo el año dándole".

Fernando Garrido es un montañero muy reconocido por sus insólitos retos. "Lo más sonado fue el récord de permanencia en altura, cuando estuve 62 días en la cumbre del Aconcagua, algo que no se ha batido aún después de 34 años", recordó el escalador, sobre la gesta de 1985.

"En el mundo del alpinismo, lo más novedoso fue en 1988, cuando subí el Cho Oyu, la sexta montaña mas grande del mundo, con 8.201 metros, haciéndolo en solitario y en invierno, cuando nunca se había subido ninguna montaña de 8.000 metros en esas condiciones", apuntó. "Eso fue lo más difícil que he hecho en mi vida".

Con 61 años, Fernando Garrido mantiene la ilusión por escalar, ya sea en el valle del Aragón o el Himalaya. "En montaña se unen mucho la profesión y la afición. En los ratos libres, nos juntamos con amigos, vamos a escalar y hablamos de montaña. Es algo monotemático y muy obsesivo para el que se engancha a este mundo. Es algo bueno, pero también peligroso", reconoce.

La montaña le puso en un brete en múltiples ocasiones, teniendo que hacer gala de su pericia y toda su experiencia. "Estando con clientes, hace diez años, en el Mckinley, en Alaska, nos pilló en el campamento de altura una tormenta que venía del Polo Norte. Fueron cinco días muy dramáticos, porque nos fuimos quedando sin tiendas, sin comida y sin agua", recuerda.

"Por mi cuenta, en el Yerupajá, en los Andes del Perú, una vez que iba en solitario, que siempre ha sido mi especialidad, me caí 40 metros en una grieta. Es de esos momentos en los que aparece toda tu vida de repente. Creí que se acababa todo, pero pude salir", continuó el montañero. "Tengo muchas otras historias. Estoy vivo, pero he pasado momentos duros".

"Desde hace años, las grandes expediciones las hago con clientes. Ya no voy para mí, a batir un récord o jugar al más difícil todavía", explicó Fernando Garrido, cuyo trabajo en Aragón Aventura hace que con frecuencia tenga una apretada agenda. "En primavera, tengo que ir dos o tres semanas a Noruega. También a Suiza y Austria. En verano, Pakistán. En otoño, Nepal... Así estoy todo el año".

"Me sigue gustando mucho la montaña y viajar. Y cuanto más lejos, mejor. Tengo suerte de que mi trabajo me obliga a ello", agregó el aventurero, que se cuida para acudir a las altas cumbres con ciertas garantías y ofrecer el mejor servicio posible a sus clientes. "Somos como un bombero, que tiene que estar fuerte. Nuestro trabajo nos hace estar en forma".

El currículum de Fernando Garrido está lleno de proezas, entre las que sobresalen la ascensión al mítico Everest por la ruta del corredor Hombeim en 1987 y la subida al Shisha Pangma por la cara norte en 1996. "Lo que más he hecho es expediciones en alta montaña de 7.000 y 8.000 metros", dijo el de Jaca, que también recorrió los 5.000 kilómetros de la cordillera del Himalaya a pie entre 1989 y 1990.

Durante todo el año, Fernando Garrido practica múltiples deportes, pero en invierno está especialmente en su salsa. "Aquí, lo que más hago es montañismo y esquí de montaña, que son mis dos especialidades, pero también hacemos escalada en roca y hielo, barrancos y de todo", explicó el deportista, que comparte su pasión con otros aficionados. "Estoy en el Club Pirineista Mayencos de toda la vida e intento colaborar al máximo", aseguró. También forma parte del taller de teatro de la Asociación Doña Sancha, donde "hay un grupo muy majo" que le permite desarrollar otra de sus aficiones.

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