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LA ENTREVISDTA

Cristina Yebra: "Saltarse comidas hace que luego tengas más hambre y ansiedad"

La dietista-nutricionista oscense asegura que la Navidad saludable es posible y aconsejable, y recuerda que son cinco los días festivos

Cristina Yebra: "Saltarse comidas hace que luego tengas más hambre y ansiedad"
Cristina Yebra: "Saltarse comidas hace que luego tengas más hambre y ansiedad"
R.G.

HUESCA.- Pese a que desde hace semanas es habitual ver en las estanterías de los supermercados turrones y dulces típicos de estas fiestas, "la Navidad no empieza el 1 de diciembre" en lo que a comidas se refiere.

La dietista-nutricionista oscense Cristina Yebra, que además de trabajar en su consulta colabora con la Asociación de Artritis Oscense (ARO), asegura que "la Navidad saludable es posible y, además, debemos hacer que sea así por salud y por nosotros mismos".

Yebra, que realizó un máster en Cineantropometría y Nutrición Deportiva, y que en su blog Rompiendo dietas se define como amante de la comida, parte de que "tenemos que olvidarnos del más vale que sobre que no que falte", y tomar conciencia de que los días festivos son cinco: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes, "en los que no pasa nada por que comamos un poco de turrón, pero con moderación".

Para ello, la propuesta de Cristina Yebra es hacer un calendario "en el que, además de esos días marquemos los que tengamos cena de empresa, de amigos, del gimnasio..., y el resto proponernos que las comidas sean saludables".

El consejo de esta dietista es "aplicar el plato de Harvard en las comidas principales", eso significa no olvidarse de las verduras y hortalizas, "que deben ser la base de la alimentación", e incorporar alguna ración de cereales y proteína de calidad.

Si a eso se le suma el mantenerse activo, "aunque en este tiempo apetece menos y más estar cerca del hogar", también eso va a ayudarnos.

En lo que insiste Cristina Yebra es en que "no hay que saltarse ninguna comida pensando que me voy a pasar después, o dejar de hacerla por compensar. Esos comportamientos se tienen que evitar porque luego, al sentarse a la mesa, llegas con más hambre, más ansiedad..., y comes más".

No tener las "tentaciones" cerca (dulces a mano), "evita que picoteemos y, por tanto, la alimentación consciente que buscamos, ya que si no los vemos no somos conscientes de lo que estamos comiendo".

Frente a las bandejas de turrones, polvorones o mazapanes, una buena alternativa "son las brochetas de fruta corta y atractiva".

Cristina Yebra lo tiene claro y así lo transmite: "Con moderación, tanto de comer como beber, se pueden disfrutar las Navidades", sabiendo que lo importante "no es lo que está encima de la mesa sino lo que está alrededor porque, muchas veces, el hambre que tenemos no es real sino emocional: echamos de menos a alguien, hemos discutido con un familiar...".

En una situación de tristeza o de aburrimiento, el hambre real es "comer un plato de acelgas" y el emocional, "una napolitana de chocolate", por eso la importancia de pensar antes de hacer para evitar arrepentirse.

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