Sociedad

LA ENTREVISTA

Bienvenido Mascaray Sin: "Somos incapaces de interpretar la lengua de nuestros antepasados"

El autor de "Nosotros, los íberos" reclama el uso del método deconstructivo para la correcta interpretación de la lengua ibérica

Bienvenido Mascaray Sin: "Somos incapaces de interpretar la lengua de nuestros antepasados"
Bienvenido Mascaray Sin: "Somos incapaces de interpretar la lengua de nuestros antepasados"
D.A.

HUESCA.- "Parto de la interpretación. Si no dejamos que sean los íberos los que nos cuenten las cosas, tendremos que seguir fiándonos de las barbaridades, mentiras, atrocidades y falsedades de los vencedores, escritas por los grecorromanos como Estrabón o Plinio el Viejo, que lo mejor que decían de los íberos era que eran unos salvajes".

Bienvenido Mascaray acaba de publicar Nosotros, los íberos (Interpretación de la lengua ibérica) Vol. I, en el que propone un método para descifrar lo que nos dice la lengua ibérica. Denuncia que estando en pleno siglo XXI todavía "seamos incapaces de interpretar la lengua de nuestros antepasados".

El autor, originario de Campo, mantiene que los diferentes métodos empleados hasta ahora para traducir el lenguaje ibérico han sido erróneos y defiende el uso del método deconstructivo, "frente al comparativo formal o el interno".

Para ilustrar el método deconstructivo pone el origen del nombre Barbastro, como ejemplo: "el elemento central sería "barbar", ruido o fragor de agua, [seguido] de "baso", étimo del castellano vaso [y] el adjetivo "toro" barbar-baso-toro", una propuesta que contradice la versión de la que se hace eco la heráldica, que sitúa el origen del nombre en la fórmula "Barbas de astro".

Demanda reflexión y método: "Debemos reflexionar sobre lo que ya tenemos, los documentos antiguos, la toponimia: casi 100.000 topónimos que existen en la Península, Baleares, Canarias, también el sur de Francia, hay que estudiarlos".

El método, por su parte, brinda la capacidad de reconstruir la lengua ibérica. Por ejemplo, para llegar de barbar-baso-toro a Barbastro, la interpretación se sirve de la aglutinación, "la unión reglada de dos o más formas", y de elipsis finales, desembocando en la pérdida de vocales finales. "Partiendo de la forma "viva" o actual, hemos deconstruido la secuencia inicial completa y hemos encontrado el significado cabal del topónimo: el fragor del agua en la poza pequeña".

VERDADEROS ORÍGENES

Mascaray dice que solo el que los españoles conozcamos nuestros verdaderos orígenes, "sería motivo suficiente que justificaría este libro".

Mascaray achaca la mala prensa que han acarreado los íberos a lo contado por el mundo hispano romano, "los vencedores, mezcla de unos romanos canallescos, y los íberos pudientes, que por miedo a perder lo que tenían se aliaron con los romanos. Ese es el origen del mundo hispano-romano que en buena medida sigue vigente hoy en día", sentencia el autor.

Ya tiene concluido el Vol. II, Los iberos según los textos epigráficos, y trabaja en un tercer volumen en el que propone una recapitulación del léxico ibérico.

Si conseguimos descubrir a los íberos, asegura, "descubriremos a una de las civilizaciones más hermosas que ha conocido el mundo occidental".

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