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Hostal de Ipiés, homenaje a pastores y juegos aragoneses

Este núcleo de Sabiñánigo ofrece una atmósfera entrañable

Hostal de Ipiés, homenaje a pastores y juegos aragoneses
Hostal de Ipiés, homenaje a pastores y juegos aragoneses
M.P.

Hostal de Ipiés se ubica en la margen izquierda del Río Gállego, en la zona sur del término municipal de Sabiñánigo, muy cerca de Ipiés, Baranguá, Arto, Jabarrella o Lanave.

La carretera N-330, en el tramo que desde Sabiñánigo se dirige hacia Huesca a través del Monrepós, pasa por el medio de esta localidad, hecho que ha suscitado en distintos momentos manifestaciones de los vecinos y cortes de la vía. En 2004 Fomento colocó las señales de limitación máxima de velocidad a 70 kilómetros por hora.

En 2005 se instaló en Hostal de Ipiés, y hasta la actualidad, una fábrica de chocolate en el edificio que se conocía como la Casa del Medico.

Hostal de Ipiés cuenta con una importante construcción de la zona El Hostal". Esta mantiene todos los elementos iniciales de su primitiva construcción del siglo XIX, sobresalen algunos elementos como una ventana ricamente ornamentada, la chimenea rematada con una bola de granito, una buhardilla y una placa que indica la fecha en la que se realizó este edificio.

En los alrededores de esta población encontramos bordas desérticas, algunas de ellas muestran una rica decoración conociendo su cronología gracias a unas placas que las identifican.

Celebra sus fiestas en el mes de agosto y desde 2012 tiene sus propios "Juegos Tradicionales Aragoneses". Hasta entonces, tenían que pedirlos a la Comarca del Alto Gállego para poder jugar y organizar campeonatos. Son unos quince juegos tradicionales: la rana, el lanzamiento de herraduras, el lanzamiento de anillas, los aros, los zancos, las billas, los hoyetes, el pulso de pica, la barra aragonesa, tres en raya y el siete y medio, y fueron fabricados por dos vecinos del pueblo, Álvaro Latrás, en lo que es el tema de herrería, y Raúl Otín en lo referente a la madera.

En estos años que llevamos del siglo XXI, Hostal de Ipiés ha llevado a cabo varias iniciativas como el monumento al pastor que la Asociación de Vecinos Jabarrella colocó en 2008 junto a Casa Carretero, también conocida como Mesón Viejo. El alcalde de entonces, José Antonio Escar, explicó que este monumento era "para recordar a los pastores que en la trashumancia pasaban por la localidad y paraban en este mesón de cabañera". El modelo del pastor es el "señó" Pablo de Casa Fadrín, que fue pastor durante toda su vida. Álvaro Latrás hizo las figuras en chapa de hierro en su taller del Hostal y unos voluntarios acondicionaron el entorno limpiando la maleza y despedregando. Otros colocaron un cartel de piedra con la inscripción "El Pastor" y un letrero con unos versos.

En 2013, inauguraron la plaza, una obra que les costó esfuerzo ya que prácticamente realizaron toda la actuación con trabajos vecinales (voluntario y gratuito).

Y en 2014 recuperaron "Las balsas de cáñamo". Están situadas en la carretera de Lasieso, "entre el barranco Malpaso que viene de Ipiés, el de El Reguero que nace al otro lado de la carretera Huesca, y la acequia de riego. Ésta servía para regar las huertas de Ipiés y mover el molino de Hostal de Ipiés. Las balsas de cáñamo, ahora sin agua pero que todavía se pueden apreciar en el terreno, se utilizaban para lavar y mojar el cáñamo que se cultivaba en las huertas cercanas.

En el salón social del pueblo organizan durante el año actividades culturales y musicales.

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