Sociedad

LA ENTREVISTA

Carmen Magallón: "Las mujeres hemos de reconocer nuestra experiencia histórica"

Investigadora de las relaciones entre género, ciencia y cultura de paz, señala la reacción violenta ante la incidencia social del feminismo

Carmen Magallón: "Las mujeres hemos de reconocer nuestra experiencia histórica"
Carmen Magallón: "Las mujeres hemos de reconocer nuestra experiencia histórica"
R.G.

HUESCA.- A simple vista, el paso de la lucha obrera a la lucha feminista, en los 60-70 en España -título de la segunda conferencia del ciclo Mujeres y Memoria(s), organizado por Huesca Historia, y que se celebra en el Museo Pedagógico de Aragón hasta el 28 de febrero- tiene, como materia de especialización, un encaje inesperado en la trayectoria de la catedrática Carmen Magallón, profundamente marcada por la investigación de las relaciones entre género, ciencia y cultura de paz.

Lo inesperado es empero propio a cualquier "movimiento" -término que prefiere al de "lucha" en coherencia con su pertenencia al movimiento por la paz desde 1983-, y en el diálogo se encuentra la clave para hacer de lo inesperado una lectura posible.

Cuando Magallón llegó a la universidad (principios de los 70) encontró una universidad "muy comprometida con la transformación social específicamente contra la dictadura de Franco", además de un lugar donde "también profundizar en la cultura, un mundo de convivencia y participación", explica.

Fruto de su propia politización y el compromiso adquirido con la transformación obrera, Magallón junto a otras personas participó de la transformación de los barrios, -"trabajando con las asociaciones de vecinos"-, y de la toma de conciencia frente a las armas nucleares, -"en plena Guerra Fría, había tensión nuclear mundial, los físicos sabíamos de la responsabilidad que los científicos tenían en la producción de las armas atómicas. Eso nos envolvió para explicar a la gente qué era una bomba atómica o qué era la radiación"-.

En ese momento Magallón conexiona con el movimiento por la paz, donde por primera vez -alejada de formaciones política- observó "una coherencia entre fines y medios, donde las mujeres tenían un espacio y su protagonismo. En Berlín, en 1983, durante la conferencia para una Europa libre de armas nucleares, vi a Petra Kelly, (supe) que este era nuestro sitio, aquí si podíamos hacer una acción política desde la perspectiva feminista".

Echando la vista sobre el presente, señala la reacción "violenta y de dominación" frente "a la penetración del feminismo en la sociedad". Y a cuenta de esto, Magallón -recordando cuestionar la medida de igualdad, ¿quién pone la norma? - insiste en que la igualdad "no significa homogeneizarnos a la figura del varón y a su experiencia. (...) Tenemos una opción política de construirnos como sujeto político de transformación social, para ello hemos de reconocer nuestra experiencia histórica". Un legado que Magallón resume en "la capacidad para establecer diálogos, tender puentes y ofrecer salidas que no tiene que ver con la muerte y el dominio".

En un momento del diálogo, recuerda la idea de la pensadora Alexandra Bochetti, "las mujeres llegamos a la política con las manos llenas"; no sólo a la política "llegamos a todo (...) no tenemos que reproducir los modelos del varón, podemos hacer nuestro propio camino".

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