Sociedad

PANDEMIA DE CORONAVIRUS

"Deporte" en casa poniendo imaginación y muchas ganas

El barbastrense Javier Subías y su hija Nayra han disfrutado en su salón

"Deporte" en casa poniendo imaginación y muchas ganas
"Deporte" en casa poniendo imaginación y muchas ganas
S.E.

BARBASTRO.- Escalada, barranquismo, parapente, natación sincronizada, surf, rafting, lucha libre y ballet han sido actividades "posibles" en el salón de casa durante el confinamiento, hasta que llegaron las salidas autorizadas para niños y padres.

El montañero barbastrense Javier Subías ha hecho gala de mucha imaginación para disfrutar en casa con su hija Nayra y ha superado como padre un reto muy diferente a los habituales en su larga trayectoria deportiva. Por ejemplo, cruzar a pie la superficie helada del mar Báltico, las arenas del desierto en el Maratón des Sables, la Yukon Artic, la Jungle Maratón y expediciones "ochomilistas" al Manaslu y Cho Oyu entre otras.

El confinamiento ha sido "entretenido y divertido, con nueve actividades de fin de semana en las que el salón de casa lo hemos adaptado para usos diferentes porque nos han pillado Semana Santa y el puente de San Jorge como fechas principales. Hemos practicado diferentes actividades con ayuda de imaginación, medios, ganas y humor porque ya me explicarás volar en parapente, hacer barrancos o prácticas de esquí, surf y rafting en el comedor con ayuda de videos. Nos hemos equipado para cada una como si estuviéramos al aire libre".

Subías echó mano de la improvisación. "Fue un deseo para normalizar una situación que no tiene nada de normal y pasaba por, una vez entre semana y con ayuda de su madre, realizar trabajos escolares y actividades extraescolares. En definitiva, darle una apariencia de fin de semana real en situaciones diferentes. En la práctica me ha tocado el trabajo más fácil y lo he realizado con ganas de jugar y dosis de imaginación".

En cuanto a resultados, "creo que ha sido un ejercicio bonito, combinado de imaginación, con movimientos, roles, disfraces, juegos y creatividad que, a buen seguro, habrá dejado su huella positiva. Al menos conmigo ha sido así".

En su opinión, "hemos de intentar siempre sacar lo mejor de cualquier situación y de nosotros mismos. Creo que una situación como esta no podemos trivializarla. A miles de personas les ha significado una enorme tragedia de forma directa o indirecta".

En cierto sentido, "en la distancia, siempre tenía en mente la película La vida es bella, donde un padre, por medio del juego y de la imaginación, trata de mantener a su hijo protegido y al margen de situación dramática".

Javier Subías ha pasado, en diez años, de cruzar a pie la superficie helada del mar Báltico formando parte de una expedición a bajar barrancos y "sumergirse" en el salón de casa, "y de ambas experiencias, desde luego, guardaré buenos recuerdos".

Reconoce que "ambos han sido retos personales, el del mar Báltico fue voluntario y compartido con compañeros de aventura, pero el más reciente ha sido aún mejor, al lado de mi hija y a la vez, con muchos padres en la misma o similar situación. He cumplido con la parte fácil que nos ha tocado a los que, simplemente, hemos tenido que aislarnos y aplaudimos a quienes de verdad se juegan el tipo a diario para que no nos falte nada y estemos atendidos. Me he sentido un poco impotente porque no he podido hacer algo más. Al mismo tiempo, me siento afortunado".

En base a su experiencia personal, porque "no soy educador y nunca me atrevería a dar lecciones a nadie, todos intentamos hacerlo lo mejor posible, y esto es una maniobra de prueba y error. Me atrevería a decir, sentido común. Educar sin pretender moldear a una persona, sino ayudarla a moldearse a sí misma. Los niños son niños y nosotros lo fuimos también. Solo hemos de recordar aquel niño que fuimos para ponernos en su lugar. A menudo optamos por el camino fácil y damos a los niños respuestas que memorizar, en lugar de problemas que resolver".

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