Sociedad

LA ENTREVISTA

Covadonga Martínez: "No ha sido fácil seguir la pista de Sibylle porque su obra está muy repartida"

Doctora en Bellas Artes, es autora del libro "La baronesa Sibylle von Kaskel. Un recorrido por la vanguardia fotográfica (1930-1950)"

Covadonga Martínez: "No ha sido fácil seguir la pista de Sibylle porque su obra está muy repartida"
Covadonga Martínez: "No ha sido fácil seguir la pista de Sibylle porque su obra está muy repartida"
S.E.

HUESCA.- La doctora en Bellas Artes Covadonga Martínez, conquense afincada en Huesca, da a conocer la obra fotográfica de una noble alemana de origen judío, que murió en Mallorca en 2005 con casi 100 años, a través de su última publicación La baronesa Sibylle von Kaskel. Un recorrido por la vanguardia fotográfica (1930-1950).

Se trata de una biografía inédita de esta fotógrafa autodidacta del siglo XX que "consiguió que sus imágenes, basadas en la realidad, estuvieran a la altura de la llamada Nueva Objetividad y la Nueva Visión fotográfica dominante en los años treinta, llegando a formar parte de muchas de las revistas más modernas de la época no sólo de España, sino también en Francia y Estados Unidos a pesar de las dificultades que vivió". Destacadas publicaciones como Brisas, Las Cuatro Estaciones o el suplemento francés Photographie contaron con la huella de Von Kaskel, quien modificó el final de su apellido "porque los judíos no estaban bien vistos".

"Sibylle provenía de una familia acomodada -según Martínez-, con varios negocios y que regentaba lo que hoy es el Deutsche Bank. Vivía en un palacio, tenía sirvientes, estaba educada en las artes, hablaba cinco idiomas, tenía de todo, pero llegan los nazis, expropian su casa y se tienen que marchar". Es entonces cuando "la vida se le complica porque pasa de tenerlo todo a quedarse sin nada, ni familia", comenta Martínez, ya que mientras ella y su madre huyen a Viena, su hermano termina en un campo de concentración y su padre muerto en un gueto, en Berlín.

"La baronesa comienza a trabajar en Viena como aprendiz en una tienda de fotografía", desvela la autora. De esta manera, comienza su andadura, en constante huida debido a sus orígenes, por la fotografía de vanguardia.

Durante el avance nazi se traslada a España, donde consigue su hueco entre los artistas del momento, después "va a aprender de los mejores a París", pero la situación política hace que termine en Estados Unidos, donde "se casa con Bob Akers con quien, a su jubilación, se mudará a Palma de Mallorca".

Martínez revela que "no ha sido fácil seguir la pista de Sibylle porque, al no tener descendencia, su obra está muy repartida por muchos lugares, instituciones y particulares", pero merecía la pena seguirla porque ha destapado "una vida de película".

Hace hincapié en que "es muy real todo lo que ocurre" y afirma que "han sido casi ocho años intentando localizar gente, fotos... y he llenado el libro de referencias y agradecimientos para que se vea que no es una novela sino una biografía inédita centrada en la fotografía".

La inspiración llegó tras finalizar su tesis doctoral relacionada con la fotografía española de vanguardia y donde llamó su atención la baronesa por sus fotos. "Así empecé a investigar quién era y qué hacía en España". En su opinión, "su título de baronesa y que venía de Europa es lo que le abrió las puertas de los mejores círculos del arte".

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