Sociedad

CONCURSO

El color de Francia se impone en Eurovisión Junior 2020

La española Soleá consigue un meritorio tercer puesto con "Palante"

El color de Francia se impone en Eurovisión Junior 2020
El color de Francia se impone en Eurovisión Junior 2020
N.G.

MADRID.- En los aciagos tiempos de la pandemia, la colorida y dulce apuesta de Francia se llevó este domingo la décimo octava edición de Eurovisión Junior 2020, en el que la española Soleá consiguió un meritorio tercer puesto con su mezcla de flamenco y pop urbano.

Como el abultado incremento de votos mostró (más de 4,5 millones), puede que la de este domingo fuera una de las ediciones infantiles más esperadas después de que hace solo unos meses los seguidores más acérrimos se quedaran en dique seco por primera vez en los 65 años de historia de la versión adulta por la covid-19.

Para salvar al menos Eurovisión Junior sus organizadores llevaron a cabo un planteamiento nuevo, con todas las actuaciones de los participantes grabadas en sus países de origen y un escenario central en directo en Varsovia desde el que los presentadores dieron paso a cada una de las actuaciones y efectuaron el clásico recuento final de votos.

En este formato infantil se dio la circunstancia de que, además del veredicto de los jurados profesionales, los televidentes de los distintos países se pueden votar a sí mismos y de manera gratuita, lo que tras dos victorias consecutivas de Polonia ya había empezado a despertar las suspicacias del resto de participantes.

Los espectadores no pasaron por alto tampoco ni el presunto abuso de "playbacks" ni la escasez de mascarillas exhibidas entre los participantes y sus bailarines, con la excepción de un par de países, incluido España, cuyo turno llegó en décimo lugar tras la bombástica balada rusa de Sofia Feskova.

En ese lugar privilegiado para la memoria, ya casi al final de las actuaciones y tras un festival denso, con demasiado tema lento, llegó Soleá y Palante, apuesta bailable con tintes de pop urbano que fue compuesta por César G. Ross, Hajar Sbihi y Bruno Valverde, coartífices de éxitos adultos como Booty de C. Tangana y Becky G y Ya no quiero ná de Lola Índigo.

Descendiente de los Farruco, la benjamina de esta edición tiró de desparpajo y con solo 9 años a muchos les habrá parecido ver a una pequeña Rosalía encima del escenario, con una puesta en escena que mezclaba sus raíces flamencas, el arte callejero y el mundo del hip hop.

Pero quedaba por escuchar aún a la también pizpireta francesa Valentina, favorita de partida con una mirada cautivadora tan estudiada como las de los concursos de misses infantiles y, sobre todo, con J"imagine, un tema de pop hipercolorido entre escenas de un París de fantasía en el que Notre Dame permanecía incombustible.

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