La Litera

COLABORAN: CAJA RURAL DE ARAGÓN Y DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE HUESCA

Magaete Sow: "Conectar con este pueblo, poder tener a mi familia cerca y encontrar trabajo ha sido una gran suerte"

#CONTRALADESPOBLACIÓN

La familia Sow delante de su casa en Vencillón.
La familia Sow delante de su casa en Vencillón.
S.E.

La familia Sow valora la cercanía de los vecinos de Vencillón. “Si vienes aquí y quieres conectarte con el pueblo, te abren las puertas de par en par”, señala el padre de familia, Magaete Sow. No acostumbra a salir mucho, ya que el cuidado de sus cuatro hijos y el trabajo en una explotación agrícola a tres kilómetros de la localidad, le resta mucho tiempo, pero ya se han dado a conocer y resalta que sus vecinos son “muy abiertos y amables”.

La familia se instaló en una vivienda de alquiler adquirida por el ayuntamiento a finales de 2021. Durante meses, Magaete estuvo buscando un piso para que su familia pudiese venir desde Senegal, pero no tuvo demasiada suerte.

“Busqué sin descanso, pero no hubo manera. La respuesta era que no había casas en alquiler por esta zona. Cuando no tenía más opciones, un amigo me puso en contacto con el alcalde y decidí llamarle”, recuerda el padre.

El municipio había acudido a la convocatoria de la DPH para rehabilitar una vivienda. El consistorio quería potenciar la escuela Primaria y mantener la guardería, y esta familia cumplía todos los requisitos.

“En las pequeñas poblaciones, si no conseguimos que se mantengan estos servicios educativos, estamos en una desventaja abismal para que cualquier familia quiera formar aquí su proyecto de vida. Si no logramos estos objetivos, perderemos población”, sostiene el alcalde, Ramón Capel, acerca de una oportunidad que “no quisieron dejar escapar”, valora.

La vivienda estaba en muy buenas condiciones. Contaba con garaje, patio y dos plantas con 90 metros cuadrados habitables. “Nos alegró poder ayudarles”, remarca Capel. De esta manera, Magaete solicitó el reagrupamiento familiar y los Sow tomaron un avión para llegar a España.

La cercanía

“Cogimos la casa con muchas ganas”, recuerda Magaete Sow. Donde vivía antes no tenía cerca la guardería y el colegio, tenía que interrumpir hasta cuatro veces su jornada laboral para recoger a los niños. En este nuevo hogar empezó a organizarse con su mujer para conciliar mejor su vida familiar.

“La vida en el pueblo es muy tranquila, me recuerda a mi tierra, Sudán”, señala Magaete. Vencillón asegura que le permite “tener a su familia cerca”, además que le ha ofrecido “la posibilidad de encontrar trabajo”.

“El choque cultural existe”, asume, puesto que su familia es musulmana, “pero el respeto esta siempre por delante”. “Nunca ha habido ningún problema, cada persona entiende al otro”, es su experiencia. “Conectar con un sitio así, es una gran suerte”, concluye.

Jóvenes pobladores

Vencillón, como otros tantos municipios de la provincia, acoge con ilusión las ayudas de la Diputación. Tras tener éxito en esta primera experiencia, quiere repetir el proceso y el ayuntamiento se encuentra en trámites para adquirir terrenos para construir vivienda nueva destinada a jóvenes pobladores.

“Existe mucha demanda porque muchos de nuestros jóvenes se encuentran trabajando en el entorno de Binéfar, Monzón o Fraga. Si no les damos una respuesta, acabarán marchando al lugar donde trabajan”, lamenta el alcalde.

En estos momentos, el consistorio trabaja en dos líneas de acción. Una primera fundamentada en ofrecer compraventa de vivienda nueva y otra, a través de la Cooperativa de Viviendas de Aragón, con el objetivo de construir edificaciones de vivienda protegida dirigida también a gente joven.

En los últimos 50 años, el crecimiento de la vivienda en Vencillón ha sido del 50 %, bien sea pública o autopromoción de solares que han adquirido los propios compradores. “Si no tenemos incremento en oferta de vivienda, la población se muere”, concluye Capel.

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