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LOS MONEGROS / IGUALDAD

El valor del Observatorio Feminista de Monegros

Durante la semana del 25 de noviembre han vuelto a las calles con más fuerza que nunca

Concentración contra las agresiones celebrada en Sariñena el pasado día 25.
Concentración contra las agresiones celebrada en Sariñena el pasado día 25.
S.E.

La violencia de género es sin duda una lacra de la sociedad, siendo su erradicación el compromiso inequívoco del Observatorio Feminista Monegros Elisa García, que ha concentrado sus esfuerzos en la tarea compleja y ambiciosa de la implicación y sensibilización de la sociedad monegrina al objeto de eliminar la violencia contra las mujeres y promover la igualdad entre hombres y mujeres.

Presentado oficialmente en marzo del 2019, el colectivo comenzaba sus acciones en 2017 apoyando el 8M, así como en 2018 y 2019 también apoyaban el paro general del día 8 de marzo, entre otras actividades y campañas como la realización de murales por todo el pueblo, además de concentraciones contra las agresiones sexuales durante las fiestas estivales de todos los pueblos de la comarca, o los talleres para jóvenes y niños, educando en igualdad, así como con manifestaciones del 25N. “Nuestra intención es influir en la sociedad y en la medida de lo posible, intentar cambiarla”, explica una de sus portavoces, Sandra Esteban subrayando que, “en el mundo rural, esta tarea es doblemente necesaria”.

Las mujeres y hombres que forman parte del observatorio parten de que “las mentes de pensamiento conservadoras, capitalistas y patriarcales que impregna la sociedad, ponen en serio peligro la posibilidad de una vida digna y es desde el feminismo donde llamamos a un cambio radical”, expresaba María José Casas haciendo un llamamiento a las personas que se quieran integrar, “cualquiera que se mueva dentro de esta forma de pensar y de actuar tiene cabida en el Observatorio”, puesto que este colectivo se ha ido formando con el tiempo acogiendo a voluntarias y voluntarios de todas las edades, profesiones y condiciones, que han participado en eventos y concentraciones a favor de los derechos de la mujer y en contra de la violencia de género.

Para la agrupación feminista las nuevas generaciones son las que podrían llegar a salvar de esta situación a través de un proceso de concienciación, “la violencia de género es un problema estructural. Forma parte de un sistema económico y social que la sustenta desde hace muchos siglos y en prácticamente todas las culturas”, manifiestan considerando que, “en sociedades más avanzadas, como las del Norte de Europa, se han modificado esas estructuras poco a poco, desarrollado un sistema de relaciones igualitario en todos los ámbitos de la vida, en la cultura, los derechos laborales, la educación, etcétera”.

En este sentido, la educación y formación es esencial para prevenir la violencia de género, “la educación tanto formal como no formal, como la formación de las personas que trabajan con personas es fundamental. Hay mucho que hacer, desde los propios hogares, las escuelas, los centros culturales, las instituciones públicas… Mucho que debatir y cuestionarnos. Empezando por los estereotipos de género que nos condicionan socialmente como hombres y mujeres con diferentes cualidades e incluso emociones y sentimientos; que obvian, ridiculizan y hasta criminalizan a las personas transexuales, homosexuales”, opinan teniendo en cuenta que se necesitan, “recursos y herramientas para contrarrestar y “de construir” tantos errores y prejuicios legitimados por las prácticas cotidianas y conseguir que todas las personas se sientan respetadas y libres dentro de la identidad sexual que deseen”.

A la pregunta de si se pueden mejorar o cambiar los protocolos de actuación para proteger a las mujeres, las representantes del Observatorio responden, “mientras las mujeres y menores víctimas de violencia machista sigan muriendo y sigan sintiéndose desprotegidas es evidente que algo no funciona. Los protocolos deben tener un carácter de emergencia a la primera alarma que salte y en todos los casos. Debe existir una coordinación escrupulosa entre todos los agentes sociales, cuerpos y fuerzas de seguridad, poderes judiciales, legisladores…”.

Hay que evitar la cadena de errores que al final llevan a las lamentables cifras que todos conocemos. El hecho de que haya tan pocas denuncias también es una muestra de que los protocolos de actuación para proteger a las víctimas no funcionan”.

Evidentemente existe una falta de concienciación social, “hasta que una mujer pasa a engrosar la lista de asesinada a manos de su pareja, ha transitado un largo camino de violencia y maltrato invisible e invisibilizado, incluso muchas veces para la propia víctima y las personas de su entorno”.

Durante la semana del 25 de noviembre vuelven a las calles con más fuerza que nunca. “Este año hemos organizado actos en varios días, porque uno sólo no sirve para conmemorar a las que faltan. Porque las recordamos los otros 364 días del año. A todas y cada una de las que han sido arrebatadas de la vida por ser mujeres, a manos de asesinos machistas. Ellas, y los menores que en los casos más trágicos son también asesinados”, subrayan, por ello el pasado martes 23, y de la mano del Centro de Educación de Personas Adultas realizaron en el teatro El Molino la obra “Paredes de papel”, el miércoles 24, en colaboración con la Biblioteca municipal, los más pequeños tuvieron una cita con la contadora de cuentos y el libro “Que vivan las uñas de colores”. Y el jueves 25, a las 20.00 en la plaza de España, tuvo lugar la concentración, lectura de manifiesto y minuto de silencio por todas ellas, “exigiendo, como siempre la verdadera implicación de toda la sociedad para acabar con la lacra de la violencia machista. Porque no queremos ni una menos”, concluye el colectivo.

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