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‘Meñique’, la palabra apuntalada por la música de cuerda

La Orquesta de Pulso y Púa Atenea y Habana Teatro estrenan este domingo en Huesca una adaptación del cuento de José Martí

a Orquesta de Pulso y Púa Atenea dedicará este estreno al que fuera su directo, Miguel Jiménez, cuarto por la derecha.
a Orquesta de Pulso y Púa Atenea dedicará este estreno al que fuera su directo, Miguel Jiménez, cuarto por la derecha.
S. E.

En un país muy extraño vivió hace mucho tiempo un campesino que tenía tres hijos: Pedro, Pablo y Juancito. Pedro era gordo y grande, de cara colorada y de pocas entendederas; Pablo era canijo y paliducho, lleno de envidias y de celos; Juancito era lindo como una mujer, y más ligero que un resorte, pero tan chiquitín que se podía esconder en una bota de su padre. Nadie le decía Juan, sino Meñique.

Cerca, el rey de ese país tenía su castillo, pero estaba totalmente oscuro desde que le brotó un árbol encantado cuyas ramas se multiplicaban con solo cortarle una. En el palacio tampoco había agua. El rey prometió riquezas y casar a su hija con quien cortara el árbol y cavara un pozo.

Así comienza Meñique, un cuento de José Martí que entre cuerdas y palabras harán sonar la Orquesta de Pulso y Púa Atenea y Habana Teatro, que en su primer espectáculo conjunto fusionan concierto y teatro, moviendo una batuta que convertida en barita mágica se subirá este domingo a las tablas del Teatro Salesiano de Huesca, a las 12:00 y 18:00 horas

Un estreno que estará dedicado a Miguel Jiménez, fallecido el pasado 23 de febrero y alma mater de este proyecto que iba a ver la luz el 9 de enero en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, pero que retrasó su puesta de largo por la covid.

Todo el proyecto surge de Miguel. En verano me llamó porque tenía una idea de fusionar la música que hacía con su orquesta con el cuento Peer Gynt para hacer un espectáculo en el que hubiera teatro, narración, cuentacuentos y concierto, en el que afloraran las dos cosas, que hubiera una simbiosis y se mezclaran los dos elementos”, explica Misael Hernández, que junto a Yeimy Cruz y Atenea, protagonizan Meñique.

Cuando Misael y Miguel se vieron decidieron cambiar de cuento y surgió Meñique, “un cuento que desde hace tiempo teníamos la idea de hacer con Habana Teatro, y le gustó la idea de mezclarlo con la música de la orquesta”.

Lo adaptaron para que hubiera diálogos, pero también tuviera sus pausas en las que pudieran entrar guitarras, bandurrias, laúdes... Allí fue donde Miguel Jiménez escogió las obras que mejor encajaban con la historia, y tras mucho trabajo, entrega, ganas e ilusión el resultado se va a ver este domingo sobre escenario con el recuerdo en todo momento de Miguel y su familia, presente en el patio de butacas en la sesión de tarde.

Él sigue con nosotros, y va a estar muy presente con su energía”, asegura Misael Hernández, algo que comparte Noemí Lanaspa, componente de Atenea, que pese a reconocer que “ha habido un antes y un después en la orquesta después de Meñique porque falta Miguel”, saben que desde donde esté va a ser partícipe “de este proyecto distinto, divertido e ilusionante”, en el que actores y músicos interactuarán con el público, que no irá a ver ni un concierto ni una obra de teatro, pero sí una puesta en escena donde la palabra está apuntalada por la melodía.

En esta adaptación dirigida al público familiar, Habana juega con la narración oral y el teatro, muñecos incluidos, tejiendo un hilo dramatúrgico y acompañando varias escenas por la música en vivo, que en otros momentos por sí sola es la protagonista, y que definen el estilo de Meñique, un cuento contado que suena y trasmite conceptos interesantes sobre el amor, el talento, la sabiduría, la humildad, el valor y la perseverancia.

“Por ello indagamos y nos sumergimos en Meñique, él que todo lo quiere saber, el más pequeño de tres hermanos, (tan pequeño que cabe dentro de la bota de su padre). Ese pequeño es el protagonista de nuestra pieza, donde para ayudar a salir a su padre de la pobreza sale junto a sus hermanos a buscar trabajo y un futuro mejor, encontrando por el camino una multitud de obstáculos que vencer y de pruebas que afrontar. Meñique nos muestra su coraje y su valentía superando las pruebas con astucia y sin perder la honradez y la humildad”, indican desde Habana Teatro.

Y como en todo cuento, Meñique tiene moraleja y, sobre todo, el recuerdo de quien en su día le puso música, Miguel Jiménez, que este domingo estará en cada compás y cada nota porque entre cuerdas y palabras sonará el cuento.

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